Terminó el paréntesis que impuso el Mundial y la Casa Rosada volvió este martes a concentrarse en su propia agenda. Encabezada por Karina Milei, la mesa política del Gobierno se reunió por primera vez tras la derrota de la Selección argentina en la final con un objetivo central: reorganizar la estrategia parlamentaria de La Libertad Avanza después del traspié sufrido la semana pasada en el Senado y aprovechar el receso invernal para reconstruir acuerdos antes de que el Congreso retome su actividad.

La reunión comenzó poco después de las 13 y juntó al núcleo duro del oficialismo. Además de la secretaria General de la Presidencia participaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el asesor presidencial Santiago Caputo; el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich; el armador nacional Eduardo “Lule” Menem; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt, y el secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández.

Aunque el encuentro mantuvo el formato habitual de las últimas semanas, el contexto político cambió. La suspensión de la sesión en la que el oficialismo pretendía aprobar la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada dejó al descubierto las dificultades del Gobierno para consolidar mayorías estables en el Senado y obligó a recalcular el cronograma legislativo para la segunda mitad del año. Con las comisiones paralizadas, en Balcarce 50 consideran que las próximas dos semanas serán determinantes para recomponer las conversaciones con gobernadores y bloques dialoguistas antes de volver al recinto.