El Congreso de la República se posesionó este lunes con la promesa de legislar asuntos urgentes. Foto: AFP - ESTEBAN VEGA LA-ROTTAResume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00Son avances, pero son insuficientes. Así calificó la Defensoría del Pueblo la baja cifra de mujeres que ocupará nuevamente los escaños del Congreso para discutir y aprobar las leyes. Este 20 de julio, el Legislativo se posesionó formalmente para el próximo cuatrienio. Al acto oficial asistieron senadores y representantes a la Cámara de todo el país y pertenecientes a todas las orillas políticas, incluidos aquellos que dan voz a las poblaciones negras, las curules indígenas y los congresistas que tendrán una agenda de paz dentro del Salón Elíptico. Pero una tendencia se mantiene: las mujeres siguen siendo una minoría en uno de los órganos con más poder de Colombia, pues allí se decide sobre el patrimonio o las libertades de todo un país, proyectos de ley que permiten o restringen conductas o cuestiones relacionadas con la vida cotidiana de cualquier colombiano.Puede interesarle: Electoras, votadas y no elegidas en BrasilDurante el período 2026-2030 el Legislativo tendrá a dos mujeres menos (84) con respecto al cuatrienio pasado, cuando hubo 86 tramitando proyectos, respaldando ponencias o transformando sus votos en derechos para otras mujeres; esto es, en cifras simples, menos de una tercera parte del Congreso. La gráfica puede reducirse aún más teniendo en cuenta que Martha Peralta, senadora electa por el partido Mais, podría dejar la “silla vacía” al estar bajo el foco de la Corte Suprema de Justicia por el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd). Originalmente la cifra era mayor, pero el Consejo Nacional Electoral concluyó tras los escrutinios finales que la curul afro, que en el papel le pertenecía a Anyela Guanga, del consejo comunitario El Naranjo, perdió su escaño y en su lugar llegará un hombre a representar las negritudes del país. “Tras más de dos décadas de medidas afirmativas y cuotas de género, la representación de mujeres continúa ubicándose por debajo del umbral del 50 % (...). El lento crecimiento constituye una señal de alerta de demanda y una revisión profunda de los mecanismos de promoción de la participación política, especialmente en región, donde persisten brechas pronunciadas”, señala la Defensoría. Menos voces, mismos pendientesONU Mujeres señala que la presencia femenina en los asientos del Senado y la Cámara de Representantes históricamente se ha traducido en derechos para millones de niñas y mujeres en Colombia. En la legislatura pasada, el organismo de Naciones Unidas aplaudió que el Legislativo aprobó al menos 59 proyectos de ley que pretenden cerrar brechas y terminar décadas de violencia contra las mujeres, como la prohibición del matrimonio infantil o la ley que busca asistir a más de 3.000 huérfanos que perdieron a sus madres víctimas de feminicidio.Las tareas pendientes, lejos de desaparecer, se acumulan. Un sondeo de ONU Mujeres realizado en 2025 alerta que aún hay al menos 16 proyectos que necesitan una discusión urgente en comisión y plenaria para saldar deudas con las mujeres, como una modificación al Código Sustantivo del Trabajo que hoy, dice el informe, tiene algunos acápites que van en “detrimento de la garantía de la igualdad para las mujeres”. O modificar normas puntuales, como la Ley 1900 de 2018, norma que habla de jefes de familia y excluye de la titularidad de la tierra a las mujeres rurales. Recomendado: Más allá del trauma: sanar después de la violencia sexualPara Aída Avella, congresista electa por el Pacto Histórico, la cifra de pendientes es muy superior. La senadora asegura que por el Congreso deben pasar, y rápido, al menos 247 discusiones que significarán a final de cuentas en derechos conquistados para las mujeres o avances que permitan una mayor igualdad, como adoptar el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo y que, de incluirse en el bloque de constitucionalidad, obligará a Colombia a perfeccionar protocolos para prevenir y ofrecer justicia a casos de acoso sexual laboral.María Inés Salamanca, representante de ONU Mujeres en Colombia, asegura: “Se ha avanzado en un robusto marco normativo para la igualdad, pero las mujeres aún no logran participar plenamente en sectores productivos y en la política. Las leyes no son solo textos, sino que son herramientas para transformar vidas”. Temas recomendados:
Un Congreso con menos mujeres asume la tarea de legislar con enfoque de género
Hay más de 16 proyectos pendientes por discutir y aprobar para garantizar igualdad plena a las mujeres en Colombia.













