NoticiaPrácticas cotidianas, como desechar medicamentos en la basura o el sanitario, pueden contribuir a la contaminación de las fuentes hídricas.La CAR detectó residuos de medicamentos de uso común en la cuenca del río Bogotá. Foto: CARSUBEDITORA DE BOGOTÁ 21.07.2026 10:40 Actualizado: 21.07.2026 10:40

La presencia de residuos de medicamentos de uso cotidiano en el río Bogotá volvió a poner sobre la mesa una problemática ambiental que, aunque poco visible, ha despertado preocupación entre la comunidad científica por sus posibles efectos sobre los ecosistemas acuáticos y la calidad del agua. Una investigación adelantada por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) detectó diferentes compuestos farmacéuticos en la cuenca del afluente, entre ellos analgésicos, antibióticos y medicamentos antihipertensivos.El estudio hace parte de una investigación sobre los llamados contaminantes emergentes, sustancias que históricamente no han sido incluidas en los programas tradicionales de monitoreo ambiental, pero cuya presencia en ríos, quebradas y otros cuerpos de agua ha comenzado a ser objeto de seguimiento por los riesgos que podrían representar para la biodiversidad y el equilibrio de los ecosistemas.Para desarrollar la investigación, la CAR utilizó tecnología especializada en su laboratorio ambiental, capaz de identificar compuestos químicos incluso en concentraciones muy bajas mediante técnicas de análisis que emplean contrastes de color. Con estas herramientas, los investigadores lograron establecer la presencia de diferentes residuos farmacéuticos distribuidos a lo largo de la cuenca del río Bogotá.Además del componente científico, el estudio incluyó una encuesta aplicada a 207 personas de diferentes municipios y sectores de la cuenca para conocer cómo consumen, almacenan y disponen los medicamentos en sus hogares.Cuatro de cada diez personas encuestadas admitieron botar medicamentos en la basura convencional. Foto:CARDe acuerdo con el director general de la CAR, Alfred Ballesteros, los resultados permitieron identificar comportamientos que pueden favorecer la llegada de estos residuos al ambiente. Entre ellos figuran la compra de medicamentos sin fórmula médica, la interrupción de tratamientos y la acumulación de productos sobrantes o vencidos.Uno de los hallazgos que más llamó la atención fue la forma en que muchas personas eliminan los medicamentos que ya no utilizan. Cuatro de cada diez encuestados afirmaron que los depositan en la basura convencional, mientras que otros reconocieron que los arrojan al sanitario o al lavamanos, o simplemente los conservan durante largos periodos en sus viviendas. Según la CAR, estas prácticas facilitan que los compuestos farmacéuticos terminen llegando a las fuentes hídricas.Como parte del trabajo de campo, los investigadores realizaron monitoreos ambientales en 15 puntos distribuidos a lo largo de la cuenca del río Bogotá, desde Villapinzón hasta el Salto del Tequendama. El recorrido también incluyó la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Salitre, uno de los principales puntos de tratamiento de aguas residuales de la capital.La entidad pidió llevar los medicamentos vencidos a los puntos de recolección autorizados. Foto:CARLa literatura científica revisada durante la investigación señala que este tipo de compuestos puede generar efectos sobre organismos acuáticos, favorecer procesos de resistencia bacteriana, acumularse en sedimentos y tejidos vivos e incluso llegar a sistemas agrícolas cuando se utilizan aguas contaminadas para riego. No obstante, la CAR aclaró que los resultados del estudio no buscan generar alarma, sino aportar evidencia científica que permita comprender mejor el fenómeno y promover cambios en los hábitos ciudadanos.La entidad considera que la información obtenida fortalecerá la gestión de la calidad del agua y permitirá orientar nuevas estrategias de educación ambiental dirigidas a reducir el impacto de estos contaminantes emergentes. También servirá para ampliar el conocimiento sobre riesgos ambientales que hasta hace pocos años pasaban inadvertidos en los programas de monitoreo.Finalmente, la CAR hizo un llamado a la ciudadanía para que los medicamentos vencidos o en desuso no sean desechados en la basura ni en los sistemas de alcantarillado, sino entregados en los puntos de recolección posconsumo autorizados o en los llamados Puntos Azules ubicados en las 14 direcciones regionales de la entidad. “El cuidado del recurso hídrico comienza en casa”, afirmó el director general de la CAR, Alfred Ballesteros, al insistir en que pequeñas acciones cotidianas pueden contribuir a proteger las fuentes de agua de la región.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.comLea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.