La llegada de Bárbara Paredes a la Argentina, tras la finalización del Mundial 2026, generó un fuerte impacto mediático por sus declaraciones ante la prensa. La hermana de Leandro Paredes, uno de los futbolistas más experimentados de la selección argentina, fue recibida en el aeropuerto por periodistas que buscaban conocer sus impresiones luego de la histórica campaña del equipo nacional. En medio de un clima de emociones encontradas, expresó: “Están todos contentos, pero la verdad no esperábamos llegar hasta acá, ya haber llegado hasta acá, haberle ganado a Inglaterra para nosotros fue un montón”. Sus palabras reflejaron el sentir de muchas familias de los jugadores y de miles de hinchas que siguieron de cerca el recorrido de la selección en el torneo.El testimonio de Bárbara Paredes cobró aún mayor relevancia cuando, consultada sobre el significado del triunfo ante Inglaterra en semifinales, afirmó: “No tenemos la cuarta estrella, pero tenemos las Malvinas para nosotros”. Esta frase resonó en el contexto de un partido que fue de los más comentados del Mundial por su emotividad –con un resultado que cambió en los últimos minutos–, pero también por el mensaje que mostraron los jugadores con una bandera de “Las Malvinas son Argentinas” tras el encuentro. Su hermano, al ser consultado post partido de por el lema, fue tajante: “Siempre serán argentinas“.PUBLICIDADEn el retorno al país, la hermana de Paredes fue consultada sobre la continuidad del mediocampista en la Albiceleste: “No se habló nada todavía”. Al mismo tiempo, dijo que “ya si Dios quiere vuelve a entrenar con Boca”. Vale recordar que este jueves el Xeneize iniciará su llave de 16avos de final de la Copa Sudamericana ante O’Higgins de Chile. En otra parte de la entrevista, Bárbara sostuvo que el volante “está triste, pero contento. Vio todo, está enterado de todo, igual que todos los jugadores”. Y luego, añadió: “Lo vi bien. Está triste porque esperábamos llegar a la final, pero contento por lo que fue el Obelisco, lo que fue todo”.PUBLICIDADCon la prensa en el aeropuerto también dialogó Myriam Benítez, madre del futbolista de Boca Juniors. En diálogo con A24, sostuvo: “En este momento se mezcla todo, pero con este cariño y este amor creo que todo vale la pena. Lo vi bien a Leandro. Estoy muy emocionada. Como todos los argentinos. Estoy super orgullosa porque demuestran lo que significa llevar esta camiseta. Los amo a cada uno de ellos. Estaba triste pero contento porque hicieron todo, ustedes lo vieron”.Sobre el imponente recibimiento del público hacia la Scaloneta, manifestó: “Hermoso todo esto que pasa, la verdad que me encanta”. Por otra parte, reconoció que su hijo padece una lesión: “Él está bien, tiene una pequeña lesión, pero está bien”. PUBLICIDADEl mensaje con la bandera de las Islas Malvinas llegó en un momento de alta tensión deportiva, ya que el seleccionado dirigido por Lionel Scaloni había remontado el partido en los minutos finales. Enzo Fernández y Lautaro Martínez anotaron los goles que permitieron el pase a la final, tras un inicio adverso por la apertura del marcador a manos de Anthony Gordon. Durante la semana previa, diversas figuras del fútbol inglés, como Joe Cole, Gary Neville y Wayne Rooney, realizaron declaraciones provocadoras, aunque el plantel argentino evitó responder públicamente y se concentró en lo futbolístico.En la previa al encuentro, la postura del cuerpo técnico, encabezado por Scaloni, fue clara: “Es un partido de fútbol, qué podemos hacer con todo lo que pasó hace años atrás. Es inútil, es triste. Se ha sufrido mucho y es una locura. No estoy acá para meter más nafta al fuego. Todo lo otro fue una historia muy triste para removerla. Tenemos memoria y lo recordamos”, remarcó el entrenador en conferencia de prensa. PUBLICIDADPara muchos, el triunfo ante Inglaterra representó más que un simple pase a la final. La rivalidad futbolística entre ambas selecciones está marcada por antecedentes históricos y culturales, y la referencia a las Islas Malvinas suele aparecer en cada enfrentamiento relevante.La bandera estaba en una de las tribunas y los hinchas se la lanzaron a los futbolistas al césped (REUTERS/Paul Childs)