El gobierno de Donald Trump ha concedido la green card (residencia permanente) al exdiputado Eduardo Bolsonaro.
El documento permite que un ciudadano extranjero viva, trabaje y estudie en Estados Unidos por tiempo indefinido, sin necesidad de una autorización especial, otorgándole garantías similares a las de un ciudadano estadounidense, salvo el derecho al voto.
La concesión se produce en un momento de tensión entre Brasil y Estados Unidos. La semana pasada, Trump impuso un nuevo arancel del 25 % a los productos brasileños. En 2025, el presidente ya había vinculado los aranceles a una supuesta persecución del Estado brasileño contra Jair Bolsonaro.Eduardo fue condenado el mes pasado por el Supremo Tribunal Federal a cuatro años y dos meses de prisión por coacción durante un proceso judicial. Según el tribunal, quedó demostrado que actuó en Estados Unidos para intentar influir en el juicio en el que su padre fue condenado por intento de golpe de Estado. En la acusación, él mismo afirmó haber realizado gestiones para que el gobierno de Trump impusiera sanciones a autoridades brasileñas.
"Eduardo está ahora protegido por la Constitución estadounidense", afirma el periodista Paulo Figueiredo, amigo del exparlamentario. "Cualquier acción de persecución o censura contra él, por ejemplo, podría encuadrarse en el mismo contexto de las medidas que ya llevaron a Estados Unidos a imponer sanciones a Brasil", añade.












