WASHINGTON.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso el lunes aranceles del 50% a la mayoría de los productos canadienses, alegando que Canadá ha discriminado injustamente a los automóviles, el alcohol y los productos lácteos estadounidenses.La medida podría desatar una nueva ola de caos económico, con riesgo de una inflación más alta y un mayor deterioro de las relaciones entre dos naciones que habían estado estrechamente entrelazadas antes del regreso de Trump a la Casa Blanca.Las banderas de Estados Unidos y Canadá ondean junto al paso fronterizo del puente Blue Water, en Point Edward, OntarioGEOFF ROBINS - AFPEl funcionario del gobierno que adelantó la medida manifestó que Canadá era una de las pocas naciones, aparte de China, que tomó represalias contra los aranceles anteriores de Trump y que debe rendir cuentas por ello.El funcionario, que insistió en mantener el anonimato durante una llamada con periodistas para adelantar las acciones del presidente, señaló que Trump firmó tres proclamas para poner en marcha los aranceles en virtud de la Sección 338 de la Ley de Comercio de 1930.Varios legisladores demócratas propusieron el año pasado derogar esa sección porque, según dijeron, Trump podría usarla para desestabilizar la economía.El primer ministro de Canadá, Mark Carney, habla durante la Convención Nacional Liberal de 2026 en Montreal, CanadáANDREJ IVANOV - AFPLos nuevos aranceles del 50% excluirían los productos energéticos, la potasa, el pescado y los minerales cruciales, pero incluirían bienes que anteriormente habían estado protegidos de impuestos a la importación por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, o T–MEC.Washington no renovó ese pacto comercial de 2020, lo que desencadenó un nuevo conjunto de negociaciones que podría prolongarse hasta 2036.La Casa Blanca explicó en una hoja informativa que los aranceles entrarían en vigor en 30 días, lo que significa que hay tiempo para negociaciones, ya que Trump no siempre ha cumplido con los aumentos de impuestos a las importaciones que ha anunciado.El primer ministro canadiense, Mark Carney, –coanfitrión junto al magnate del Mundial finalizado el domingo– dijo en un comunicado que la medida constituye “la última de una serie de acciones comerciales unilaterales de Estados Unidos que violan directamente el Acuerdo Canadá-Estados Unidos-México (T–MEC)“.Insistió además en que su gobierno cree en los “beneficios del comercio libre y justo” y expresó la disposición de Canadá para entablar conversaciones intensivas con el objetivo de abordar “los asuntos pendientes con Estados Unidos en beneficio mutuo de nuestros ciudadanos”.“Esta disputa comercial ha elevado los costos para las familias, particularmente en Estados Unidos”, expresó el premier. “Canadá está lista para entablar un diálogo intensivo con el fin de abordar los asuntos pendientes con Estados Unidos, en beneficio mutuo de nuestros ciudadanos”, agregó.Riesgos para ambas economíasAun así, los aranceles podrían incrementarse hasta convertirse en una guerra comercial más amplia, a medida que Canadá procura defender su economía. El primer ministro de Ontario, Doug Ford, considera que se avecina un posible enfrentamiento.“Si estos aranceles se implementan, Canadá debería responder arancel por arancel, dólar por dólar”, publicó Ford en redes sociales.Candace Laing, directora general de la Cámara de Comercio de Canadá, dijo que las medidas del gobierno de Trump eran “lamentables”, pero que los dos países necesitan usar la ventana de 30 días antes de que los aranceles entran en vigor “para lograr avances significativos en el impulso de conversaciones formales”.Carney y Trump posan para la foto de familia durante la cumbre del G7 en el campo de golf Kananaskis Country, en Alberta, CanadáBRENDAN SMIALOWSKI - AFPChris Swonger, director general del Consejo de Bebidas Destiladas de Estados Unidos, también pidió que se alcance un acuerdo: “Alentamos a los responsables de políticas en ambos lados de la frontera a buscar una solución negociada que restablezca el acceso al mercado para las bebidas espirituosas estadounidenses y evite mayores perjuicios al sector de la hostelería en Estados Unidos”.Pero el uso de una ley de la época de la Gran Depresión para imponer los aranceles amplía algunos de los riesgos, ya que esos aranceles podrían aplicarse a otros socios comerciales de Estados Unidos, no sólo a Canadá, e inyectar una “incertidumbre masiva” en la economía global, observó Scott Lincicome, vicepresidente de economía general del Instituto Cato, un centro de investigación de tendencia libertaria.Los nuevos aranceles conllevan serios riesgos políticos y económicos para Trump de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato, a efectuarse en noviembre por el control del Congreso. Sus aranceles del “Día de la Liberación” en abril del año pasado provocaron un desplome de los mercados financieros por preocupaciones sobre la inflación y una recesión, lo que lo llevó a dar marcha atrás durante un período de negociación.Trump gesticula junto a Carney durante una reunión en la Casa Blanca, en WashingtonEvan Vucci - APLa Corte Suprema dictaminó en febrero de este año que Trump había carecido de la autoridad legal para imponer los aranceles al declarar una emergencia económica, ante lo cual el gobierno se vio obligado a encontrar otras formas de aumentar los impuestos a las importaciones, basándose en una serie de autoridades legales.Los aranceles son impuestos a las importaciones, que las empresas pueden luego trasladar a los consumidores en forma de precios más altos. El presidente sostiene que los costos creados por los aranceles harán que la manufactura sea trasladada de nuevo a Estados Unidos, aunque hay poca evidencia de ello en los datos económicos.“Estos nuevos impuestos elevarán los precios para las familias estadounidenses y probablemente conducirán a represalias contra las mismas industrias que Trump supuestamente quiere proteger”, dijo la representante Suzan DelBene, demócrata por Washington, quien preside el Comité de Campaña del Congreso Demócrata.Carney y Trump conversan durante el sorteo oficial de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, en WashingtonDAN MULLAN - GETTY IMAGES NORTH AMERICALos impuestos más recientes a las importaciones podrían empeorar la baja popularidad de Trump en materia económica. Durante su campaña presidencial, les prometió a los votantes que bajaría los precios, pero la tasa anual de inflación ha aumentado desde que se convirtió en presidente, ya que los aranceles y la guerra en Irán están empujando al alza los precios del petróleo.El funcionario del gobierno de Trump dijo que el presidente también les pidió a sus asesores que estudien la aplicación de aranceles adicionales a Canadá porque sus incendios forestales perjudican la calidad del aire en Estados Unidos. En redes sociales ya había amenazado públicamente con hacerlo.En la final del Mundial de fútbol el domingo, Trump vio el partido con Carney. El funcionario del gobierno de Trump dijo que el tiempo que pasaron juntos en el partido no fue una visita de trabajo para dialogar sobre comercio y aranceles.Carney, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump y Trump en la final del Mundial en Nueva JerseyFrank Gunn - The Canadian PressTrump alega en las proclamas que Ottawa discrimina a los automóviles, el alcohol y el queso estadounidenses en relación con otras naciones, pero su argumento se basa en gran parte en las acciones de represalia tomadas por el gobierno canadiense, aplicadas luego de que el mandatario de Estados Unidos impuso aranceles a Canadá con el pretexto de que debería hacer más para detener el contrabando de fentanilo.En su proclama sobre automóviles, Trump señaló que, a partir de abril de 2025, Canadá mantuvo un arancel del 25% sobre las importaciones de vehículos motorizados de Estados Unidos que no reunían los requisitos para recibir un trato preferencial en virtud del T–MEC.La Casa Blanca indicó que, en lo que respecta al alcohol, todas menos dos provincias y territorios canadienses detuvieron la compra y la venta minorista de bebidas alcohólicas estadounidenses a partir del año pasado, lo que también fue una respuesta a los aranceles de Trump y a sus burlas de convertir a Canadá en el 51er estado de Estados Unidos.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, saluda al primer ministro de Canadá, Mark Carney, a su llegada a la Casa Blanca, en WashingtonJIM WATSON - AFPPero desde hace tiempo Trump ha objetado el trato que le da Canadá al queso estadounidense, diciendo en su proclama que Ottawa discrimina a Washington en comparación con Europa en productos lácteos.Trump y Carney han tenido una relación fría. Carney, exdirector del Banco de Inglaterra, prometió “luchar con todo” por Canadá durante su campaña electoral el año pasado.En el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, en enero, Carney criticó a Trump –sin nombrarlo–, diciendo que los países “más poderosos” están usando la economía para coaccionar a naciones menos poderosas.En respuesta, Trump dijo que “Canadá vive gracias a Estados Unidos”.Agencias AP y AFP