El epílogo caliente de la final entre Argentina y España parece ser el inicio de una nueva gran rivalidad. El gran contrincante de los argentinos ya no parece ser Brasil, Colombia o Francia. "Empezá a hablar menos, boludo, que estuviste llorando toda la semana. Vos y Laporte, los dos. Eso no se hace. Estuvieron llorando con los árbitros", le soltó Nicolás Otamendi a Rodri, quien antes había recibido un manotazo de Nahuel Molina, con el que quedó cara a cara. "El infame gesto de Argentina que avergüenza al mundo", tituló el diario Marca la nota de opinión más destacada de su sitio.Si bien Argentina no salió a copar la parada como ante Inglaterra en Atlanta, la final fue tensa. Hubo varios cruces cara a cara que no llegaron a convertirse en un tumulto por la templanza de los europeos. Durante el duelo, Tagliafico buscó a Yamal, De Paul a Cucurella, Montiel a Baena y Leandro Paredes a Dani Olmo. Una vez terminado el encuentro, Paredes agredió a Eric García y a Gavi, Molina a Rodri y Roberto Fabián Ayala le conectó un manotazo a Olmo. Del otro lado, un futbolista español también le pegó al Cuti Romero.Pero lo que más molestó en el Viejo Continente fue la actitud del plantel argentino de darle la espalda a la coronación del campeón. ¿Fue intencionada la acción? Desde le delegación nacional avisaron que no fue un gesto en contra de España, sino que fue para reconocer a los hinchas argentinos que colmaron las tribunas. "No nos importa lo que haya hecho Argentina. Lo importante son los valores que quieres transmitir. Somos un ejemplo para muchas generaciones y creo que ellos también deben serlo", dijo Dani Olmo.Otro de los que habló fue el lateral Marc Cucurella, que tuvo un altercado con Lionel Messi. ¿Qué pasó entre ellos? Leo pidió que lo expulsaran por taparse la boca al hablar. "Fue infantil el pedido", se quejó el defensor, que jugará la próxima temporada en Real Madrid.Los periodistas españoles también cargaron las tintas contra la Scaloneta. "Si en la misma acción pueden hacer tres faltas, las hacen. Vale de todo. Son unos cerdos. Marrulleros, macarras. No puedo con ellos", soltó Paco González, de la Cadena COPE.De todos modos, el más enfático fue Juan Ignacio Gallardo, director de Marca. "Sospechábamos, como así fue, que la selección de Argentina iba a intentar compensar su inferioridad técnica, táctica y colectiva frente a España con un aporte mayúsculo de agresividad. La final se desarrolló por el camino previsto: dominio y control absoluto de La Roja durante todo el encuentro, gobierno total del choque y, enfrente, una sucesión de marrullerías, provocaciones, encontronazos violentos, golpes sin fundamento, codazos desmedidos, aspavientos y todo tipo de artimañas para intentar desquiciar y sacar del partido a los españoles. Todo eso estaba en el guion. Y, afortunadamente, la selección de De la Fuente también lo tenía trabajado. Además del baño táctico y futbolístico, el repaso en cuanto al comportamiento sobre el césped también fue monumental", escribió.— SportsCenter (@SC_ESPN) July 19, 2026
Argentina-España: la final caliente encendió una rivalidad que promete nuevos capítulos y con la Finalíssima pendiente
El cruce por el título terminó con empujones, acusaciones y fuertes críticas de jugadores, dirigentes y medios españoles hacia la Scaloneta.Desde ambos lados crecieron las tensiones por los incidentes en el MetLife y por la frustrada organización de la Finalíssima.Con la posibilidad de un nuevo duelo en 2027, el choque entre argentinos y españoles amenaza con convertirse en un nuevo clásico.











