Noticias hoyDesde hace 40 años, la familia Sayus se dedica a la cría de caballos percherones en la cabaña La Narcisa, en la localidad bonaerense de Udaquiola. Alfredo adquirió la pasión por estos equinos de su padre y este año, llegó a la Exposición Rural de Palermo acompañado de sus dos hijas para presentar a Malandra, un macho gris y blanco, que se destaca por su gran tamaño y su mansedumbre.El percherón es una raza originaria de la región de Perché, en Francia. Sus ejemplares presentan notable fuerza y altura. Los machos suelen medir entre 1,65 y 1,80 metros y pueden alcanzar pesos de entre 800 y 1000 kilos. Por su gran resistencia, fueron utilizados como animales de arrastre, ya que pueden acarear cargas con facilidad. En Argentina, predominan los percherones con pelajes tordillos y negros.“Esta raza despierta muchas preguntas pero la naturaleza es sabia: a tanto volumen y tantos kilos se le agregó un genio que es maravilloso para criarlo, es muy manso y dócil”, dijo Sayus.Pese a no dedicarse plenamente al campo, Alfredo Sayus continuó el legado de su padre en la cabaña. El amor por los caballos se enraíza en los veranos de su infancia en el campo. “Mi viejo era ganadero así que es algo que viví desde siempre en mi casa. Y en una familia así, casi que te hacen montar antes de aprender a caminar. Cuando uno es chico, el héroe de todo niño es el padre, y si él estaba arriba de un caballo yo quería ser como él”, repasa.Alfredo, confiesa, se emociona al ver que sus hijas también experimentan ese amor los caballos. “Yo no trabajo de esto y, sin embargo, ellas ya lo adquirieron. Pero la magia la hace el animal: en el momento que vos interactuás con un caballo, es difícil que no te produzca nada, se da una cosa muy linda”, explica. Hoy vive la participación en la Expo Rural "con la misma intensidad que la de un mundial", cuenta, porque le permite “la comparación con otros productores”.“Creo que es importante la competencia. Cuando uno está en su casa, le gusta lo de uno, pero en Palermo vemos hacia donde se está produciendo y en qué se puede mejorar y crecer, es una vidriera”, expresó el cabañero. Además, esta participación en la Rural, tiene el plus de hacerla junto ar sus dos hijas : “Ellas decidirán mañana que querrán hacer, pero ojalá que podamos continuar con esto”, manifiesta.Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOExposición RuralCaballos