Piénselo por un segundo: el salón de su casa ha sido, durante años, el escaparate de su hogar. Es el espacio donde se recibe a las visitas y en el varias generaciones han tratado de alcanzar la perfección estilística: decorado al detalle, perfectamente ordenado, limpio, casi intocable... Pareciera, para algunos, que no sirve para ser usado, para vivir. Pero esa visión está cambiando, a tenor de la realidad. Lo constatan los datos: según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en más del 60% de los hogares españoles conviven niños, mascotas y adultos con rutinas que ponen en jaque esa idílica concepción de la estancia más utilizada... y preservada. Esas nuevas dinámicas familiares confirman que el salón ya no es un espacio reservado en esos hogares, sino el centro real de la vida cotidiana. Se cena viendo una serie, los niños juegan en el suelo, los padres teletrabajan en el sofá y las mascotas más extrovertidas se suben a él como un miembro de la familia más. Una tendencia que Galerías del Tresillo denomina como “más person friendly“, más centrada en el uso real que se le da. Ahora, con motivo del Día Nacional del Perro en España, que se celebra el 21 de julio, la empresa ha impulsado una nueva forma de vivir ese epicentro del salón que es el sofá y ha redefinido sus prestaciones: ahora, el tresillo es más resistente, antimanchas y está sobradamente preparado para convivir en el día a día. Tapicerías ‘antimiedo’ de manchas Una de las grandes tendencias del mueble tapizado reside en la tecnología textil. Galerías del Tresillo ha concebido tejidos para que el sofá deje de ser algo delicado y se convierta en el gran aliado de la rutina diaria. Eso sí, deben cumplir con una serie de requisitos: contar con tapicerías resistentes, fáciles de limpiar y agradables al tacto. La nueva línea de sofás de Galerías del Tresillo se ajusta a la perfección con estos estándares. Las tapicerías, fruto de una ingeniería textil avanzada, están diseñadas para soportar manchas, tardes de juegos infantiles, la actividad caprichosa (y peluda) de las mascotas y el desgaste general del uso diario. Algo que en la compañía denominan tapicería antimiedo, que responde a un reto: la necesidad de olvidarse las preocupaciones. Deje de estar pendiente de cada mancha, cada pelo, cada vaso cerca del sofá que amenace su integridad o cada niño con exceso de energía que lo sienta como una suerte de cama elástica en la que brincar. La idea de Galerías del Tresillo no es hacer sofás indestructibles, sino que estos acompañen mejor la vida real. Algunos modelos incorporan la tecnología flock, que a diferencia de los tejidos convencionales, formados por hilos entrecruzados, se obtiene fijando millones de fibras textiles muy cortas sobre una base hasta crear una superficie uniforme, compacta y de tacto aterciopelado. Al contar con menos bucles e hilos sueltos, reduce los puntos en que pueden engancharse y dificulta que el pelo queda atrapado en su profundidad. En algunas colecciones, estas prestaciones se complementan con lo que en Galerías del Tresillo denominan Safe Front, una protección higiénica integrada en el tejido que contribuye a mantener la superficie en mejores condiciones frente al uso continuado. Esta no actúa únicamente en el exterior, sino que, en determinadas muestras, esta tecnología se incorpora al interior del tejido y ayuda a inhibir la proliferación de bacterias y determinados virus. De este modo, contribuye a mantener la tapicería más higiénica también en profundidad, a reducir los olores provocados por estos microorganismos y a limitar la presencia de ácaros y de los alérgenos asociados a ellos.Tejidos hidrofóbicos para marcar la diferencia Una de las grandes modernizaciones es la incorporación en las tapicerías de tratamientos hidrofóbicos, es decir, que impiden que los líquidos se absorban: permanecen en la superficie en forma de gotas, lo que permite retirarlos fácilmente con solo pasar un trapo. Muchas están fabricadas con tejidos de alta densidad, con más hilos por centímetro cuadrado, lo que contribuye a crear una superficie más compacta y evita que la suciedad o los pelos de mascotas se queden atrapados. Estos tejidos se someten a pruebas específicas como el test Martindale, que mide cuánto tiempo aguanta una tela frente al roce continuo. “Cuanto mayor es el número de ciclos que soporta, más duradero es el tejido”, explica María Durán, training manager en Galerías del Tresillo. “Mientras una tapicería convencional puede resistir entre 15.000 y 20.000 ciclos, las tapicerías técnicas actuales superan ampliamente esas cifras, lo que las hace adecuadas para un uso intensivo en casa”. Incorporan, además, acabados antimanchas basados en tecnologías avanzadas que actúan a nivel microscópico. Traducción práctica: líquidos como café, vino o salsas tienen más dificultad de penetración, contribuyendo a mantener el sofá en buen estado durante más tiempo. Prestaciones con las que no es necesario renunciar al confort, pues las tapicerías cuentan con fibras técnicas y acabados suaves que dan un tacto cálido y agradable, pensado para hundirse durante horas. Estamos viendo un cambio muy claro en el comportamiento de los consumidores: ya no buscan solo estética, buscan soluciones que encajen con su vida realValentina Pizzolon, directora de Márketing de Galerías del TresilloSin renunciar a un buen diseño Para Galerías del Tresillo, el diseño sigue siendo tan clave como la tecnología. Así, el cliente ya no tiene que elegir entre un sofá bonito y otro práctico: pueden tener los dos en uno. Sus tapicerías permiten jugar con colores, texturas y estilos, sin caer en la extendida idea de que un sofá resistente tiene que ser oscuro o poco atractivo. “Un buen sofá para una casa con niños o mascotas no es solo el que aguanta más. Es el que permite vivir mejor”, agrega Durán. “El que deja que el perro se tumbe después del paseo, que un niño meriende viendo una película o que una familia pase toda la tarde junta sin preocuparse por estropear nada”. Una opinión que responde a las demandas del sector, como explica Valentina Pizzolon, directora de Márketing de Galerías del Tresillo. “Estamos viendo un cambio muy claro en el comportamiento de los consumidores: ya no buscan solo estética, buscan soluciones que encajen con su vida real. El sofá vuelve a ser el centro del hogar, pero ahora tiene que responder a un uso mucho más intensivo y diverso”. Otra revolución tiene que ver precisamente con los clientes. Más del 70% de los consumidores en España valoran cada vez más la rapidez en las entregas de productos y la facilidad de la compra online. Para adaptarse a sus demandas, Galerías del Tresillo cuenta con un servicio de entrega express en todo el territorio nacional: se recibe el sofá en solo cinco días. Y se ofrece la devolución online gratuita.