Greg Abel acaba de ser nombrado CEO de Berkshire Hathaway tras d�cadas siendo la mano derecha de Warren Buffett. Desde entonces, trabaja por la modernizaci�n de la empresa.Greg Abel no hace gala del magnetismo televisivo de Warren Buffett o de la mordacidad intelectual de Charlie Munger. Lejos est� todav�a de ostentar el t�tulo de Or�culo de Omaha que logr� su antecesor en el cargo al frente de Berkshire Hathaway y que hizo de su junta de accionistas un lugar de peregrinaje para inversores de todo el mundo deseosos de escuchar en persona al mito de los mercados burs�tiles.Precisamente por todo eso fue elegido por Buffett para sucederle al frente del h�lding que �l mismo fund� y que hoy es una de las diez compa��as m�s grandes del mundo por capitalizaci�n burs�til. A ojos de su mentor, la mayor virtud de Abel es precisamente no parecerse en nada al Or�culo de Omaha, pero s� entender ymantener su filosof�a de inversi�n, respetar el ADN de Berkshire Hathaway, al tiempo que da forma a una compa��a capaz de sobrevivir a su fundador. Ese ser� su mayor reto como nuevo CEO del grupo. Lo �nico para lo que Abel no tiene un manual. Para el resto, le basta con seguir los consejos de quien ha sido el mejor inversor del siglo XX y gran parte del XXI.Nacido en Edmonton, Canad�, en 1962, Abel creci� en un barrio de clase trabajadora, en una familia donde el esfuerzo, la educaci�n y el deporte formaban parte de la vida cotidiana. �l mismo ha recordado en m�s de una ocasi�n que jugaba al hockey casi todos los d�as, en invierno y en verano, hasta que lo llamaban para cenar.Esa infancia canadiense, rodeado de hielo, vecinos y una f�rrea disciplina, ha forjado un car�cter que sus colaboradores describen como competitivo, reservado, trabajador y poco dado al protagonismo p�blico.Se gradu� en 1984 por la Universidad de Alberta y comenz� su carrera en PricewaterhouseCoopers antes de incorporarse a CalEnergy, una peque�a empresa geot�rmica que acabar�a siendo el embri�n de Berkshire Hathaway Energy tras ser adquirida por el h�lding de Buffett.Abel fue el encargado de transformar una modesta compa��a energ�tica en un grupo internacional con decenas de miles de empleados. En 1999, Berkshire se hizo con el control de la empresa. Una d�cada despu�s, Abel ya era consejero delegado de toda la filial energ�tica del h�lding. Bajo su gesti�n, esta �rea de negocio creci� mediante adquisiciones, y se expandi� con fuerza en renovables y redes el�ctricas, hasta convertirse en una de las divisiones, junto a la rama aseguradora, m�s rentables e importantes del grupo.Abel no lleg� a la c�spide de Berkshire como un gestor de carteras, sino como un ejecutivo acostumbrado a activos reales, sectores regulados, ciclos largos de inversi�n, disciplina operativa y relaciones complejas con administraciones p�blicas.CarreraEn 2018, Buffett lo nombr� vicepresidente de Berkshire para todas las operaciones no aseguradoras, que quedaron bajo el paraguas de Ajit Jain, el protegido de Charlie Munger. Desde entonces, Abel se hizo con las riendas del d�a a d�a de un imperio que incluye intereses en sectores tan diversos como el de los ferrocarriles, la energ�a, empresas industriales, distribuci�n, consumo o servicios, entre otros; adem�s de participaciones millonarias en compa��as cotizadas, como Apple, Coca-Cola, American Express, Chevron o IBM...M�s de un cuarto de siglo ligado a Berkshire Hathaway, a la sombra de Buffett, hasta que el 1 de enero de este a�o su mentor decidi� dar un paso atr�s y retirarse de la primera l�nea de gesti�n a sus 95 a�os. Aun as�, contin�a como presidente no ejecutivo, asesorando a su protegido.Cambio hist�rico y no exento de dudas. En primer lugar, por el perfil t�cnico de Abel. �Tendr� el mismo instinto inversor que su exjefe? Todav�a es pronto para saberlo. La compa��a no ha hecho grandes movimientos y acumula cerca de 380.000 millones de d�lares en liquidez para invertir cuando llegue el momento. "Se producir�n perturbaciones en los mercados que nos permitir�n actuar", asegur� en la �ltima junta de accionistas, celebrada en mayo de este a�o. Fue la primera cita sin Buffett al frente, que s� acudi� como accionista para apoyar a su protegido: "Est� haciendo todo lo que har�a yo, y mucho m�s".Pero la gran fuente de incertidumbre en los mercados es si Berkshire Hathaway cosechar� bajo el liderazgo de Abel los mismos �xitos que Buffett, que no solo fund� la compa��a, sino que la dio forma junto a Charlie Munger desde 1965, bajo un liderazgo extremadamente personalista que ha hecho del h�lding un caso �nico imposible de replicar.Buffett no era solo un consejero delegado: era la marca, el filtro reputacional, el gran asignador de capital y la imagen principal de Berkshire. Abel debe demostrar que el grupo puede seguir entre las diez mayores cotizadas del planeta sin la presencia constante del Or�culo de Omaha.EstrategiaEn sus manos, un arma de doble filo, una caja valorada en 380.000 millones de d�lares a la que debe lograr una rentabilidad anual compuesta del 20% si pretende emular a su maestro, o el doble de lo que sea capaz de generar el S&P 500.Con un ojo puesto en los mercados burs�tiles, Abel tiene que preparar la estructura de Berkshire para sobrevivir a su fundador. Su primera decisi�n, a diferencia de lo que hizo Buffett, ha sido no nombrar a una mano derecha. Nada de parejas ic�nicas al frente del h�lding. Es un cambio en el modelo de gobernanza importante.El grupo siempre ha funcionado como un conglomerado descentralizado, pero el nuevo CEO pretende que ir un paso m�s all�. Si bien �l va a acumular m�s poder, supervis�ndolo los cerca de 200 negocios y m�s de 387.000 empleados bajo su paraguas, se ha comprometido a mantener una sede central m�nima y muy poca interferencia diaria en el funcionamiento de las filiales, que disfrutan de una alta autonom�a.Su objetivo es mantener un equilibrio delicado entre modernizar el h�lding sin a�adir burocracia, controlar riesgos sin convertir el grupo en una compa��a convencional (ha descartado segregar los negocios para simplificar el h�lding), y ganarse la confianza de los inversores.En el imaginario colectivo es casi imposible separar Berkshire Hathaway de lo que representa Warren Buffett y la imagen que sigue proyectando el Or�culo de Omaha, pero Abel ha aceptado el desaf�o de demostrar que la cultura de la compa��a es m�s fuerte que la presencia de su fundador.Fecha de nacimiento: 1 de junio de 1962 (Edmonton, Canadá).Formación: licenciado en Comercio por la Universidad de Alberta.Cargo actual: presidente y consejero delegado de Berkshire Hathaway desde el enero de 2026.Trayectoria: comenzó su carrera como auditor en PricewaterhouseCoopers, en la oficina de San Francisco. En 1992, se incorporó a CalEnergy, una empresa especializada en generación eléctrica geotérmica que acabó integrada dentro del hólding de Warren Buffett.
As� es el discreto heredero de Warren Buffett
Greg Abel no hace gala del magnetismo televisivo de Warren Buffett o de la mordacidad intelectual de Charlie Munger. Lejos est� todav�a de ostentar el t�tulo de Or�culo de...






