Zaragoza (EFE).- El incendio forestal de Ejulve (Teruel) ha dejado de propagarse tras una jornada marcada por los cambios de viento y por eso el operativo mantiene la máxima cautela y continuará trabajando durante la noche para consolidar el perímetro ante la previsión de altas temperaturas y fuertes rachas de viento previstas para los próximos días.

El director de extinción del incendio, Felipe Rosado, ha explicado este martes desde el Puesto de Mando Avanzado que el dispositivo ha conseguido contener la cabeza del incendio que durante la mañana avanzaba hacia Cuevas de Cañart, pero que el cambio de viento ha obligado a reorganizar la estrategia al convertir la cola del fuego en un nuevo frente activo.

Rosado ha señalado que la incorporación de nuevos medios de extinción y una ligera lluvia caída durante la tarde han contribuido a frenar el avance de las llamas.

«Prácticamente el incendio ya no lo tenemos en propagación», ha indicado, aunque ha insistido en que todavía es necesario «ser cautos» y mantener el trabajo nocturno para asegurar el perímetro.

El director de extinción ha destacado también el trabajo de siete máquinas pesadas, que han abierto franjas de defensa en gran parte del incendio, así como la actuación de las cuadrillas helitransportadas en las zonas más inaccesibles.