La repentina destitución por parte de Volodímir Zelenski del joven e innovador ministro de Defensa de Ucrania, Mijailo Fedorov, precisamente en el momento en que Kiev parecía estar ganando terreno en varios frentes de su guerra con Rusia, ha puesto de manifiesto, y no es la primera vez, una preocupante debilidad en el liderazgo del presidente.
Esta medida, que ha sorprendido a altos cargos europeos y ha provocado consternación y manifestaciones en Ucrania, resulta aún más impactante dado el papel de Fedorov a la hora de impulsar una estrategia clara para llevar adelante la guerra, aprovechando los rápidos avances tecnológicos de Ucrania en materia de drones y misiles.
A sus 35 años y nombrado en enero, Fedorov fue aclamado por sus admiradores por empezar a abordar varios problemas que han afectado a las fuerzas armadas de Ucrania, racionalizando las adquisiciones militares y luchando contra los sistemas propensos a la corrupción, introduciendo licitaciones competitivas y buscando soluciones a la persistente crisis de reclutamiento y formación del ejército.
Fedorov también era considerado uno de los principales impulsores del eficaz programa de drones de Ucrania, iniciado durante su etapa como ministro de Transformación Digital.











