Irán ha atacado otro petrolero en el estrecho de Ormuz la madrugada de este martes. La tripulación ha tenido que abandonar el barco justo cuando EEUU llevaba a cabo otra ronda de ataques aéreos por el control de esta vía marítima.
Las diez noches consecutivas de ataques aéreos estadounidenses no han logrado que Teherán ceda en su control sobre el estrecho, por el que en tiempos de paz transitaba cerca de una quinta parte de todo el comercio de petróleo crudo y gas natural.
Mientras Estados Unidos e Irán se deslizan hacia la guerra abierta, el ministro del Interior de Irán viajó a Pakistán, país mediador clave, para mantener conversaciones.
El acuerdo provisional firmado el mes pasado, destinado a detener las hostilidades, se ha desmoronado. El tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz se ha paralizado en gran medida. Y mientras se intensifican los combates, ambas partes han atacado infraestructuras civiles de las que dependen millones de personas.
“Irán y los grupos que lo apoyan podrían atacar otros intereses estadounidenses en el extranjero o lugares vinculados a Estados Unidos y a ciudadanos estadounidenses en todo el mundo”, advirtió el Departamento de Estado de EEUU en un nuevo aviso dirigido a sus ciudadanos, informa AP.










