EditorialUrge aplicar la ley contra el ruido sin ambages y revisar las normas bajo las que se escuda la operación de bares clandestinos en Bogotá.20.07.2026 18:02 Actualizado: 20.07.2026 23:01 Hace poco más de un año el país vio nacer la ley que haría algo que parecía imposible: ponerle fin al ruido excesivo. La norma establece una serie de condiciones para garantizar la calidad acústica en el espacio público; entre ellas, el límite de decibles para el día (65) y la noche (55). Sobrepasar esa línea acarrea sanciones que van desde la intervención inmediata de las autoridades hasta multas de entre 700.000 y 25 millones de pesos.El tema, pues, está claro. El ruido es un enemigo público que se convierte en problema de salud cuando no se adoptan las medidas pertinentes. Antes de expedirse la ley, uno de cada cuatro colombianos estaba expuesto al exceso de ruido, y la proliferación de normas y organismos encargados del asunto hacía que al final nadie lo asumiera.Las administraciones y las alcaldías locales, en el caso de Bogotá, cuentan con esta valiosa herramienta. Pero se han encontrado con una barrera que impide la acción efectiva de las autoridades: la indiferencia. En el último año, más de 12.000 quejas se han reportado por este motivo e involucran bares y discotecas en Bosa, Kennedy y Suba. La ley se va quedando en el papel.En la misma línea están las llamadas asociaciones, clubes sociales o corporaciones de eventos privados que en las noches se convierten en lugares de fiesta. El galimatías legal que suele amparar a estos establecimientos, bajo la consigna del derecho de asociación, se ha convertido en uno de los obstáculos principales que impiden acabar con ellos. Por fortuna, en este caso la Secretaría de Gobierno y la Policía de Bogotá han entrado de lleno a ocuparse del problema.Estos bares ilegales siguen pululando, generando ruido y prestándose para actividades irregulares que deben ser castigadasEn más de 2.400 operativos efectuados en diferentes zonas de Bogotá, los funcionarios han encontrado que se cobra por el acceso, se vende licor, hay exceso de ruido e incumplimiento de requisitos legales como el uso de suelo y el horario permitido para que estos lugares funcionen. Pero lo peor no es eso. También se han comprobado la venta de estupefacientes, la presencia de armas y el acceso de menores de edad a estos sitios.Es hora de que los legisladores y la Administración revisen los alcances de normas que les dieron vuelo a estos lugares. Hoy, bajo el amparo de fachada sindical, la Policía no puede inspeccionar dichos locales como lo haría con cualquier otro porque estaría violando el derecho de asociación. Y una inspección debe ir acompañada de funcionarios del Ministerio del Trabajo, que sigue sin expedir una normativa que aclare lo que significa una asociación sindical.Mientras tanto, estos bares ilegales siguen pululando, generando ruido y prestándose para actividades irregulares, de acuerdo con reportes de la Policía. La acción desplegada por la Alcaldía en las últimas semanas ha derivado, incluso, en amenazas contra funcionarios que intentan poner orden.El ruido y los bares están ligados. Y no se trata de restringir su funcionamiento, porque le hacen bien a la economía nocturna. Pero las reglas son claras y hay que aplicarlas con contundencia. De ahí la reiteración: hay una ley contra el ruido que debe aplicarse sin ambages y unas normas que, por farragosas que parezcan, no pueden impedir el accionar de la autoridad contra los bares clandestinos.EDITORIALeditorial@eltiempo.com Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.