Este martes vuelve a La 1 uno de los programas que cautiv� a los espectadores el verano pasado, convirti�ndo en uno de esos �xitos que pocos auguraban: Dog House. El programa presentado por Chenoa estrena la segunda temporada con nuevas historias, nuevos personajes y acciones especiales como la visita a la Selecci�n Espa�ola Femenina de F�tbol para destacar los beneficios que los animales pueden aportar al rendimiento y bienestar de los deportistas de �lite; el primer encuentro entre una persona invidente y su perro gu�a, en colaboraci�n con la ONCE; o la importancia de las casas de acogida."Este programa tiene alegr�as, emoci�n, tristezas, pero hay historias de vida maravillosas. Adem�s, llega en un momento del a�o ideal, justo en la �poca en la que muchas familias abandonan a sus perros y Dog House fomenta justo lo contrario", afirma Edi Walter, CEO de la productora Boxfish.Su presentadora, Chenoa, habla del impacto que tuvo la primera temporada, ya que muchas familias han acudido tras haberla visto el a�o pasado, y que en las nuevas entregas "hay historias m�s duras que otras, hay otras que son m�s divertidas, hay un poco de todo, es una monta�a rusa de emociones", recalcando el papel fundamental que tienen las personas del voluntariado.Chenoa ya demostr� en la edici�n pasado su amor por los animales y en especial por su perra Cloe, con la que lleva conviviendo un a�o y medio: "Ha habido una reeducaci�n importante. De hecho fue en navidades, que eran las �nicas fechas en las que ve�a que pod�a tener m�s tiempo. Vino de un refugio de M�laga, la recogi� una amiga porque yo estaba de concierto, y me fui del concierto a Chamart�n a buscarla. Una odisea, pero lo ten�a clar�simo". Y es Chenoa lo tiene muy claro: "Cuando el amor llega moviendo la colita...".La presentadora velve a Dog House y a las novedades de la segunda temporada que, afirma, no est�n en el guion, est�n en los animales: "Te sorprende su reacci�n, eso es incontrolable". Y es que trabajar con animales en televisi�n es una aventura: "Hay perros con much�sima ansiedad y con muchas historias detr�s. F�cil no es, pero como a todos los que trabajamos nos gustan los animales, se hace m�s llevadero". La artista tambi�n destaca que el programa funciona porque detr�s hay un equipo que entiende que cada caso es un mundo y que no hay dos perros iguales."Sabemos que se abandona, pero no la cantidad"El �xito de la primera temporada del formato en Televisi�n Espa�ola fue, seg�n Chenoa, por el peso social; algo que ella no quiere perder. "Yo solo quiero que funcione para poder hacer otro". Y explica el motivo: "Son 300.000 abandonos al a�o en Espa�a, el pa�s de Europa con m�s abandonos". Y cree que parte del problema es que la gente no sabe realmente de qu� magnitud hablamos: "Sabemos que se abandona, pero no la cantidad".Por eso, Dog House tambi�n educa, sobre todo a los ni�os: "Se enganchan porque les gustan los perros, pero tambi�n aprenden bajo toda esa emoci�n". El momento del sof�, cuando el voluntario explica la historia del animal, para ella es clave porque "ah�, parece que no, pero el ni�o se queda con la informaci�n: entiende que el perro est� maltratado, que necesita reeducaci�n, que no todos reaccionan igual, que no todos juegan porque han sido pegados... Los perros cuando se les pega dejan de jugar".La emoci�n es una de las grandes protagonistas del formato, como se puede comprobar en una de las historias de las temporada en las que un se�or mayor "nos deja a su perro porque no tiene fuerzas para cuidarlo... y como ese caso hay muchos". Es la parte fundamental que hace el voluntariado: buscan la familia adecuada para cada animal."Una se�ora mayor no puede tener un cachorro, la energ�a que precisas para criar un cachorro no la tiene una se�ora de 60 a�os, por ejemplo". Por eso buscan perros m�s "se�or", como dice ella, animales que llevan tiempo en los cheniles (la zona donde viven los perros dentro de una protectora o refugio) y que encajan con personas mayores que buscan compa��a.A la hora de buscar el encaje entre perro y familia, la raza no es un factor, lo que miran es la edad y el tama�o. En las protectoras abundan los mestizos y los PPP (Perros Potencialmente Peligrosos), aunque para ella son "un amor que cargan con una etiqueta injusta". Lo que m�s observan de cara a la adopci�n es la fuerza del animal y su capacidad de adaptaci�n: "Si es un perro educado, con algo de edad, suelen ser muy nobles: si ve que no puede tirar, no tira". El momento m�s emocionante del programa es el encuentro en el jard�n, cuando la familia conoce al perro: "Ah� no hay nadie, solo ellos y todo lo que pasa. Es la parte m�s brutal del programa".Aunque ella no hace el seguimiento posterior, s� sabe que el equipo y el voluntariado de ANAA (la protectora de Paracuellos del Jarama) mantienen el contacto con las familias: "Trabajamos con muchas protectoras de Espa�a, no solo una. Llaman a varias de diferentes ciudades para descargar la presi�n que tienen". Y reconoce que no todos los casos salen adelante: "S�, hay seguimiento, porque hay perros que al final no encajan con las familias".Chenoa confiesa que Dog House le aporta algo que no le da ning�n otro programa de los que presenta: "Es que es puro coraz�n". A todos los proyectos les pone entrega, pero �ste tiene una parte m�s �ntima, m�s "Laura". Este a�o se 'enamor�' de Rodolfo, un galgo que describe con devoci�n: "Dos a�os, cara hacia atr�s, rubio, una maravilla...". Rodolfo va siempre con Tibur�n, un galgo espa�ol, m�s peque�o que Rodolfo, que es ingl�s. "Rodolfo saldr� en la promo porque sacan perros que no han sido adoptados para visibilizarlos. Luego nos llaman y los pueden adoptar". Pero ella no se lo llev� por Cloe. "Me mir� dici�ndome: 'No me traigas nada'"."Llevo 25 a�os entrando en las casas de la gente de alguna forma. Me las busco para sentarme en el sof� con ellos"Las audiencias son otro cap�tulo de su vida profesional. Para ella es "la emoci�n de hacer tele". Lo compara con cuando sacaba discos y miraba si estaba n�mero uno o n�mero dos: "Me hago responsable de que funcione para que luego pasen otras cosas". Para Chenoa, el cari�o del p�blico es esencial: "Llevo 25 a�os entrando en las casas de la gente de alguna forma. Me las busco para sentarme en el sof� con ellos". El p�blico la ha visto crecer, evolucionar, incluso en lo personal. "Me han visto salir de un programa y luego todo lo que he ido haciendo, incluso lo personal, aunque no haya querido. Nunca he sido una chica de mucho filtro", dice la artista.Su papel como presentadora se ha consolidado en RTVE con The Floor y Dog House, pero, seguramente, pocos sab�an que "la continuidad es lo que me gusta y la peleo mucho". Est� pendiente de hacer bien su trabajo y no da nada por ganado: "Estoy con mucha entrega. De hecho, estoy agotada, aunque parezca que estoy bien". Si la gente la ve m�s delgada, dice, es porque est� trabajando mucho. "Eso consume". Su disciplina es f�rrea: "Por ejemplo, vengo a la presentaci�n del programa a tope porque a las siete de la ma�ana estaba arriba para llegar bien, no dormida, y dar lo mejor de m�".Es poco habitual estar en tres cadenas a la vez (La 1, Antena 3 y Prime Video), pero ella cree que la clave est� en su manera de trabajar: "Procuro ser muy agradable en cada trabajo. Me llevo muy bien con los equipos". Se considera una m�s. Y por eso, "doy importancia a todo el mundo: a la prensa, al p�blico, al equipo...". Para ella, lo importante no es la cadena, sino el proyecto. "Cada uno es tan diferente que no tienen nada que ver. Soy Dog House, The Floor, Tu cara me suena, Operaci�n Triunfo... y ahora me voy de conciertos", comenta entre risas.Compaginar conciertos, programas y tener un perro no es sencillo, pero lo hace. "Va conmigo" revela. Cloe la acompa�a a las grabaciones. "La llev� a The Floor. Cloe viene a todos los programas: se queda atr�s y duerme". Tambi�n tira de guarder�a porque no tiene familia en Madrid. Su otra perra, que muri� con 17 a�os, viajaba m�s, pero Cloe tiene s�ndrome de estr�s por los trayectos de perrera a refugio: "Le doy lo que necesita". La observa y la lee: "Si veo que puede estar aqu� y est� bien, la leo entre l�neas. Si no, prefiero darle una rutina que conozca". Y recuerda que ella es educadora infantil "especializada de 0 a 3 y auxiliar hasta los 6. Ejerc� mucho tiempo de cuidadora. Es leer: el beb� no habla. Mi clase eran ocho beb�s para m� sola".Cuando le preguntan si es m�s f�cil lidiar con perros o con concursantes, lo tiene claro: "El perro es muy noble. No mira si tienes m�s dinero o si est�s m�s guapa. Le da igual". Para ella, los animales son terap�uticos porque "te salvan de muchas cosas: de tristezas, de no querer bajar a la calle. Te obligan". Y recuerda el efecto que tienen en las residencias. "Ayudan mucho. A la motricidad, simplemente dar una caricia. Una persona mayor y sola... muy importante", afirma.