La carta que el gobernador Alfredo Cornejo envió al embajador francés, Romain Nadal, no parece haber sido suficiente para zanjar la polémica que desató la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, al hacer comentarios racistas sobre los jugadores de la Selección de Francia. Desde un sector del radicalismo mendocino presentaron este lunes un escrito para pedir el juicio político contra la libertaria que acompaña a Cornejo en el ejecutivo mendocino.La polémica comenzó con un cuestionable tuit de la vicegobernadora que calificó al seleccionado francés como un "equipo africano flojo de modales" luego de que los galos le ganaron a la Selección de Paraguay y la dejaran fuera del Mundial. Pese a la polémica que generó y los cuestionamientos desde distintos sectores, Casado redobló la apuesta y defendió su posición señalando que sus dichos respondían al "folklore futbolero".Sus declaraciones provocaron el repudio del embajador francés en Argentina, quien aseguró que "el racismo no es una opinión, es un delito. No hay lugar para el racismo en la cooperación franco-argentina" y declaró "persona no grata" a la vicegobernadora, lo que implica que no pueda pisar la sede diplomática ni compartir actividades con autoridades de ese país a menos que se retracte.Pese a que emisarios de Cornejo entregaron una carta al embajador desligándose de los dichos de su vice, la disputa aún no está zanjada. Este lunes, 15 dirigentes de la UCR local firmaron y presentaron ante la Cámara de Diputados de Mendoza un pedido de juicio político contra la vicegobernadora."La vicegobernadora ha incurrido en las causales constitucionales de 1- Mal desempeño de sus funciones y 2- conducta impropia", dicta parte del escrito al que tuvo acceso Clarín. Muy bien Paraguay. El equipo africano flojo de modales. No lo aguanto a Mbappe.— Hebe Casado (@hebesil) July 4, 2026
Pidieron juicio político para Hebe Casado, vicegobernadora de Mendoza, por sus dichos racistas contra la Selección de Francia
Desde una rama del radicalismo mendocino la acusaron de "conducta impropia" y de "mal desempeño" por complicar las relaciones con el Estado francés.Uno de los firmantes definió las palabras de Casado como "un acto muy grave que pone en peligro la relación con Francia absurdamente".







