El esfuerzo se dilató demasiado, pero primó la paciencia y el riguroso cuidado de cada detalle, un método de trabajo recompensado con el objetivo alcanzado por el colectivo Mosaico Urgente. Después de más de tres meses de haber empezado con una de sus obras más ambiciosas, ese grupo de mujeres feministas, fervientes militantes de las acciones emprendidas por Memoria, Verdad y Justicia, se dio el inmenso privilegio de inaugurar un mural que homenajea a Mercedes Sosa en la Escuela de Música Popular de Avellaneda (EMPA).Fue la antesala del próximo paso anunciado por el Municipio local, sin fecha de apertura ni lugar todavía previstos: la creación de un museo que honrará la memoria de esa artista inigualable, que fue capaz de legar a las almas sensibles las mejores versiones de “Luna tucumana”, “Al jardín de la República”, “Zamba para no morir” y “Volver a los 17”, entre decenas de piezas del cancionero criollo que desempolvó e interpretó durante seis décadas.Ahora, abocadas a una ronda de mate en su taller de Rafael Calzada (partido de Almirante Brown), Silvia López, Paula García Muñoz y Carla Macera -tres de las catorce artistas del Sur del Conurbano que concibieron el lienzo con cerámica y azulejos- expresan una mesurada satisfacción por el deber cumplido, un módico homenaje a la voz cantante que más potentemente trascendió las fronteras de Tucumán, para echar raíces en toda Latinoamérica y perturbar oídos y conciencias en los cinco continentes.Meses antes de que el último 9 de julio asomara en el horizonte -el día en que “La Negra” más famosa cumpliría 91 años-, el Centro de Estudiantes de la Escuela de Música Popular de Avellaneda tomó contacto con las integrantes de Mosaico Urgente para proponerles una revalorización de la artista tucumana fallecida en 2009, a los 74 años.“Para nosotras, la convocatoria fue un honor, ya que Mercedes Sosa es parte de nuestra identidad, no solo porque está presente en nuestra vida sino también porque ayudó a construirla. Desde su lugar en la canción latinoamericana es un faro artístico que llevó a los poetas de la región a recorrer el mundo a través de su voz. Sus versos nos contaron el país que soñaba desde una profunda humanidad”, remarca López los fundamentos del compromiso asumido.A su turno, García Muñoz se revela ilusionada con el hecho de que “ver la obra resulte un disparador para volver a escucharla, volver a su decir y reencontrarnos con esos sueños a los que Mercedes sigue cantando”. Maceda asiente y proyecta con mirada optimista: “la puesta en valor de la trayectoria de Mercedes puede recordarnos que la felicidad de nuestro pueblo está pendiente y sigue siendo posible”.La iniciativa surgida en el decisivo primer encuentro entre los representantes de Mosaico Urgente y la EMPA -al que luego se sumarían la Fundación Mercedes Sosa y Araceli Matus, nieta de Mercedes- fue cristalizada con la concreción de un mural que sobraba por 40 centímetros de alto en las dimensiones del patio de la Escuela. Pero eso no resultó un paso atrás: gracias a esa ligera imprecisión de cálculo, la primera obra fue instalada en la pared exterior de la Escuela -a merced de la vista del público- y otra pieza con el rostro luminoso y sonriente de la cantante, de 2,80 metros por cada lado, se exhibe en el interior del establecimiento.La última realización de Mosaico Urgente -un espacio creativo en el que aportan diseñadoras gráficas, profesoras de Arte, músicas, costureras, peluqueras, psicólogas sociales y jubiladas, entre otras laboriosas manos entrelazadas de 22 a 70 años- corona una senda que empezó a ser transitada en 2017, cuando las treinta integrantes del Colectivo, acompañadas por mosaiquistas de todo el país, concibieron murales de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel frente a la plaza Pagano de El Bolsón (Río Negro).A partir de ese trabajo fundacional, el grupo multidisciplinario dejaría otras muestras de su emprendimiento autogestivo, para recordar desde los muros de espacios públicos a la activista Diana Sacayán en la Universidad Arturo Jauretche de Florencio Varela, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en la Escuela Popular Latinoamericana de Burzaco, Mujeres Indígenas en la Escuela Técnica Nº 3 de Cláypole y la luchadora pionera Azucena Villaflor en la Escuela Secundaria Nº 19 de Ingeniero Allan -partido de Florencio Varela-, parte de las decenas de obras que recuperan a protagonistas y mojones de la historia reciente. Mercedes Sosa acaba de ser incorporada a este catálogo de referencias insoslayables, que inducen a mirar atrás y no dejar nada librado al olvido.