Una nueva investigación judicial volvió a dejar en evidencia deficiencias en la revisión los controles de contratación y habilitación profesional dentro de la salud pública del Chaco, tras el conocido caso de la médica trucha Lidia Mabel Ojead, actualmente detenida. La Justicia intenta determinar ahora si una mujer realizó guardias y firmó derivaciones médicas en el Hospital Isaac Waisman de General Pinedo sin contar con una matrícula válida para ejercer.

La posible irregularidad fue advertida por Cristian Eduardo Zalazar, médico y jefe del Servicio de Pediatría del Hospital 4 de Junio de Presidencia Roque Sáenz Peña, después de recibir a una paciente derivada desde General Pinedo.

La hoja estaba firmada por una profesional identificada con el apellido Fernández y llevaba consignada la matrícula N.º 35358. Las dudas sobre la documentación llevaron al médico a consultar a la Dirección de Fiscalización Sanitaria del Ministerio de Salud.

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La matrícula pertenecía a otra médica