La Secretaría de Marina, junto con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Fiscalía General de la República, realizaron la madrugada del pasado viernes cuatro cateos simultáneos en la ciudad de Mérida, Yucatán. En la operación, se incautaron bienes por valor de 145 millones de pesos, incluyendo 15 vehículos de alta gama. Todos pertenecían al empresario Justo Aurelio Rivera Parrazales, al que varios medios describen como presunto operador financiero del Cártel del Noreste y vinculado con la organización criminal de La Barredora, el grupo mafioso que creció durante el sexenio anterior alrededor de Hernán Bermúdez, el exjefe de la policía estatal de Tabasco nombrado por el morenista Adán Augusto López Hernández cuando era gobernador de ese Estado. Derivado de labores de inteligencia e investigación, personal de @SEMAR_mx, @SSPCMexico y @FGRMexico ejecutó cuatro órdenes de cateo en Yucatán, donde fue detenido Justo Aurelio “N”, identificado como operador logístico y financiero de un grupo delictivo.Se aseguraron 15… pic.twitter.com/7TMgryKmba— Gabinete de Seguridad de México (@GabSeguridadMX) July 19, 2026
Aunque el comunicado de las autoridades no lo explicita, Rivera Parrazales es identificado por varios medios como un operador financiero del Cartel del Noreste, una organización criminal que tiene su principal bastión en Tamaulipas y que nació como una suerte de herederos de Los Zetas. Otros lo vinculan con La Barredora, un grupo criminal dedicado al tráfico de drogas, la extorsión y el robo de combustible en Tabasco y otros estados del sur y que era presuntamente dirigido por El Comandante H, Hernán Bermúdez Requena, jefe de policía de Tabasco de 2018 a 2024. Rivera Parrazales es identificado, de acuerdo con las líneas de investigación, como uno de los principales presuntos operadores financieros y articuladores de esquemas de lavado de dinero para “un grupo delictivo con presencia en diferentes regiones del país”. Durante la inspección de los cuatro inmuebles involucrados, se aseguraron, además de los 15 vehículos, “una caja fuerte, dos armas de fuego, cartuchos de distintos calibres, una bolsa con aparente metanfetamina, numerario en dólares, joyería, dispositivos de banca electrónica, equipos de comunicación y de cómputo, así como documentación y medios de almacenamiento digital relacionados con la investigación”.Lo curioso es que Rivera Parrazales había sido dado por muerto hace más de un año. Según se publicó entonces, también sin confirmación oficial, había sido ejecutado junto con Diego Méndez Velázquez, alias El Changuito, hijo de José de Jesús Méndez Vargas, alias El Chango Méndez, uno de los líderes del Cartel de La Familia Michoacana y que forma parte de la extensa lista de criminales extraditados a Estados Unidos desde la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca. Una columna publicada en El Universal, además de darlo por muerto, le atribuía conexiones con Amílcar Olán, un empresario acusado de beneficiarse de su amistad con los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador para lograr contratos de construcción y suministro con diferentes gobiernos estatales y el federal.











