El sector agroindustrial de Ecuador mantiene la mirada fija en la frontera terrestre con Colombia. Este lunes 20 de julio de 2026 venció la restricción de 45 días para las exportaciones de arroz por vía terrestre impuesta por el Gobierno colombiano mediante el Decreto 583 a inicios de junio, el cual fue catalogado como una “transición ordenada” para su mercado interno. Sin embargo, el flujo comercial aún no se activa por completo debido a factores festivos y trámites burocráticos pendientes en el país de destino.Las exportaciones terrestres de la gramínea sufrieron un duro revés a principios de 2026, luego que una disputa bilateral —originada por una tasa de seguridad impuesta por Ecuador ante la falta de reciprocidad colombiana en la lucha contra el crimen organizado— provocara que Colombia aplicara aranceles y un “plan de choque” que cerró sus carreteras al arroz ecuatoriano. Tras meses de tensiones, la vía marítima ensayada en junio demostró ser inviable, movilizando apenas 1.000 toneladas debido a los altos costos de transporte y seguros. Por ello, el retorno a las carreteras fronterizas, que concentran el 90 % de los envíos históricos, es vital para el sector.PublicidadIndustrias listas, pero a la espera de permisos en destinoPese a que las piladoras ecuatorianas ya se encuentran listas en cuanto a industrialización y logística, el arranque formal del intercambio depende estrictamente de la tramitología en Colombia.Juan Pablo Zúñiga, presidente de la Corporación de Industriales Arroceros del Ecuador (Corpcom), aclaró el panorama: “Hoy es festivo en Colombia, estamos a la expectativa de que los compradores en destino puedan obtener los respectivos permisos de importación a partir de mañana. De esa manera, los exportadores ecuatorianos podremos comenzar a realizar los trámites respectivos para coordinar los despachos”.El titular de Corpcom detalló que una vez que los importadores colombianos confirmen estos permisos, los despachos en origen empezarán a fluir según la disponibilidad logística. La meta del gremio industrial es lograr exportar durante este segundo semestre del año las cerca de 50.000 toneladas que quedaron represadas por los bloqueos previos, buscando de esta manera estabilizar un flujo anual que normalmente oscila entre las 90.000 y 120.000 toneladas.PublicidadPublicidadAlivio para los productores y resguardo ante el NiñoPara los productores locales, la reapertura de la frontera no solo significa reactivación económica, sino también una válvula de escape urgente para el grano acumulado en las bodegas. Javier Ronquillo, presidente de la Corporación Nacional de Organizaciones de Productores Arroceros (Corpnoarroz), confirmó que existen entre 40.000 y 50.000 toneladas en stock dentro de diferentes piladoras listas para ser evacuadas hacia el país vecino.De acuerdo con Ronquillo, se estima que este proceso de evacuación tome alrededor de un par de meses, con compras de Colombia proyectadas hasta septiembre. La liberación de este inventario actual resulta clave para dar cabida a la producción venidera. “Eso nos ayudaría mucho a poder seguir sembrando y que ese producto, pues, sea comprado en la cosecha de verano”, manifestó el dirigente. Además, detalló que la cosecha veraniega —que prevé salir al mercado entre finales de agosto y diciembre— es tradicionalmente la más fuerte del año y entregará aproximadamente unas 700.000 toneladas de arroz en cáscara.Liberar espacio en el mercado y mantener inventarios dinámicos también responde a una estrategia de prevención climática. El dirigente de Corpnoarroz enfatizó que las alertas de un fuerte fenómeno del Niño para los meses de diciembre y enero obligan al sector a estar prevenidos. Despejar el stock actual permitirá a la industria absorber la cosecha de verano y guardar reservas seguras para afrontar cualquier eventualidad climática en el próximo invierno.Compra pública: una nueva adquisición en evaluaciónAnte el volumen proyectado para la cosecha de verano, Ronquillo aseguró que los productores ven como una necesidad que el Gobierno central adquiera un nuevo lote de 20.000 toneladas de arroz para regular los precios. No obstante, esta nueva intervención estatal se mantiene como una posibilidad aún no confirmada por las autoridades.Como antecedente, el régimen ya ejecutó una primera fase de compra pública masiva a través del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP). Bajo este mecanismo enfocado en proteger el mercado interno, el Gobierno destinó un presupuesto de aproximadamente 8 millones de dólares —canalizados mediante BanEcuador— para concretar el pago directo a los agricultores.PublicidadEsta primera fase de compras gubernamentales dejó importantes resultados en el sector. El ministro de Agricultura, Juan Carlos Vega, destacó que las adquisiciones se realizaron bajo estrictos mecanismos de trazabilidad, incluyendo inspecciones en territorio apoyadas por drones para verificar la autenticidad de los cultivos y análisis de laboratorio para medir los niveles de humedad e impurezas del grano.Mientras, de concretarse una nueva adquisición para la cosecha de verano, sumada a la inminente salida de las 50.000 toneladas hacia Colombia, el sector arrocero contaría con el blindaje necesario para evitar la caída de precios por sobreoferta y garantizar la rentabilidad de los pequeños agricultores, concluyó Ronquillo. (I)
Feriado en Colombia pospone el reinicio de las exportaciones de arroz ecuatoriano por vía terrestre
Adicionalmente, productores arroceros esperan que el Gobierno vuelva a comprar directamente 20.000 toneladas de la gramínea para la cosecha de verano.






