El América comenzará el Apertura 2026 con un entrenador nuevo, cuatro posiciones por reforzar, pero ninguna incorporación anunciada. Guillermo Almada dirigirá su primer partido oficial ante Querétaro el sábado 18 de julio, un día antes de la final del Mundial 2026 y sin la plantilla que la directiva pretende construir para su proyecto.La Liga MX arrancará el jueves 16, cuando faltarán tres días para que termine la Copa del Mundo. Ese cruce redujo el tiempo disponible para negociar, realizar exámenes médicos e integrar jugadores en la pretemporada.El mercado no se detuvo en el futbol mexicano, pero se concentró en futbolistas no mundialistas. De acuerdo con un recuento de Sports Illustrated México de las altas anunciadas hasta el 15 de julio, los 18 clubes habían realizado 43 incorporaciones: 25 mexicanos y 18 extranjeros, una proporción de 58.1 y 41.9 por ciento.El origen de los refuerzos deja más clara la tendencia. Veinticuatro movimientos se cerraron en el mercado local, equivalentes al 55.8 por ciento. Los otros 19 llegaron desde el exterior, principalmente de la MLS, Sudamérica, Centroamérica o regresos de cesión.Más de la mitad de los fichajes se cerraron dentro del futbol mexicano, sin depender de jugadores concentrados en el Mundial ni de clubes que esperarán el final del torneo para negociar.Las Chivas eligieron esa ruta con Kevin Castañeda y Jordan Carrillo, dos jugadores del mercado local. Carrillo llegó desde Santos tras jugar con Pumas y cuenta con experiencia en el Sporting de Gijón.El Monterrey buscó fuera de México y contrató a Diego Rossi desde Columbus Crew por una cantidad reportada de ocho millones de dólares. El uruguayo llegó desde la MLS, pero anteriormente jugó en el Fenerbahçe de Turquía. Es uno de los pocos refuerzos del torneo con experiencia reciente en Europa, aunque su operación no dependió del Mundial.América tomó otro camino.Su principal negociación conocida es por Borja Iglesias, delantero del Celta de Vigo que disputó el Mundial con España. El club gallego no tiene urgencia por venderlo, el jugador mantiene contrato vigente y su dirección deportiva fijó una referencia cercana a los nueve millones de euros. Santiago Baños aprovechó la estancia americanista en Los Ángeles para presentarle el proyecto.La presencia de Iglesias en el Mundial, en el que jugará la final, complicó los tiempos. El Celta, además, podía esperar otras propuestas y mantener su valoración.Aunque la operación se cerrara después de la final, Almada no tendría una incorporación inmediata. Iglesias tendría que completar la transferencia, superar los exámenes médicos, resolver su registro y tomar el descanso correspondiente antes de comenzar a entrenar con el equipo.El delantero llegó al torneo después de marcar 18 goles entre todas las competencias con el Celta. Su rendimiento previo y su condición de integrante de una selección finalista fortalecieron la postura del club español, incluso sin ser titular.La competencia internacional no explica por sí sola que América llegue sin altas. La directiva pudo recurrir al mercado interno, como hicieron Chivas, Toluca o Cruz Azul, pero prefirió esperar por perfiles específicos para Almada. Esa decisión le impidió completar la plantilla durante la pretemporada.El retraso ocurre después de un semestre que exigía cambios. América terminó el Clausura 2026 en el octavo lugar con 25 puntos, su peor fase regular en el exitosos ciclo de André Jardine.Almada recibió un equipo que perdió peso en el mediocampo, acumuló lesiones y tuvo problemas para convertir. También deberá adaptarlo a una propuesta que exige presión alta, intensidad sin balón y recorridos físicos mayores.El club ya padeció incorporaciones tardías en el Clausura 2026. Rodrigo Dourado fue el único refuerzo que llegó antes del arranque; Raphael Veiga, Vinícius Lima y Thiago Espinosa se integraron un mes después. Jardine reconoció entonces que las llegadas escalonadas y las lesiones le impedían mantener una alineación.Ahora el América enfrenta el mismo problema con un cuerpo técnico distinto.Otros clubes también comenzaron el verano con cambios de entrenadores. Pumas contrató a Esteban Solari, Pachuca inició otra etapa con Benjamín Mora y Atlas modificó propietario, dirección deportiva y entrenador. En estos casos, el calendario mundialista se combinó con decisiones internas que acortaron la preparación.