Desde el 15 de julio entró en vigor una nueva regulación que impide que los modelos de IA fomenten la dependencia emocional, la adicción o el reemplazo de las relaciones humanas. La norma también restringe el acceso de menores a estos servicios, obliga a las plataformas a detectar situaciones de crisis emocional y derivar a los usuarios hacia ayuda humana cuando corresponda, además de impedir que los sistemas incentiven vínculos exclusivos o insustituibles con las personas. La medida tuvo un impacto inmediato en una industria valuada en unos 4.000 millones de yuanes (alrededor de 600 millones de dólares). Empresas como ByteDance, Alibaba y Tencent eliminaron las funciones de compañeros sentimentales virtuales para adecuarse a la nueva normativa. Con esta decisión, China marca un precedente internacional al considerar que la inteligencia artificial no solo plantea desafíos tecnológicos o económicos, sino también psicológicos y sociales. El auge de las parejas virtuales En los últimos años crecieron las aplicaciones que permiten mantener relaciones afectivas con chatbots. Estas plataformas ofrecen avatares capaces de recordar conversaciones, simular empatía y mantener una disponibilidad permanente. En muchos casos, incluso permiten diseñar una pareja "a medida", eligiendo su apariencia, personalidad, forma de hablar e intereses.
China prohíbe que la inteligencia artificial "te quiera"
China se convirtió en el primer país en prohibir que la inteligencia artificial actúe como pareja sentimental. La nueva regulación busca evitar la adicción, la dependencia emocional y el reemplazo de los vínculos humanos por chatbots. La decisión reavivó el debate sobre la soledad, la salud mental y el avance de la IA en la vida cotidiana.














