(Foto cortesía CONAMYPE, referencia)Las MYPE de El Salvador sostienen parte del empleo de cercanía y ahora cuentan con una herramienta legal para ampliarlo: según la Fundación de Apoyo Integral (FUSAI), 68.8% de estas empresas contrata a personas de su propio pueblo o de zonas aledañas, y la reciente reforma a la Ley MYPE ordena crear Mesas Técnicas Representativas Locales.Estas unidades productivas representan el 70% del empleo nacional. La discusión pasó a enfocarse en cómo los municipios, las alcaldías y el sector pueden fortalecer esa función territorial.Según la fundación, no todas las MYPE contratan con la misma intensidad. La vinculación local sube hasta 88.1% entre las empresas formales y alcanza 76.2% en el sector servicios, donde actividades como talleres, clínicas, barberías o comedores dependen de mano de obra estable y cercana.PUBLICIDADDe acuerdo con registros de FUSAI, la mayoría de las MYPE del país son microempresas informales y de subsistencia. Esas unidades generan en promedio cerca de un empleo por negocio, frente a casi seis en las empresas en expansión.Las micro y pequeñas empresas ya sostienen 70% del trabajo en el país. Un nuevo engranaje municipal promete potenciar esa fuerza territorial. La clave estará en cómo se traduzca en plazas reales en cada zona (Foto cortesía CONAMYPE, referencia)La reforma a la Ley MYPE creó tres categorías legales: subsistencia, acumulación y expansión. Para la FUSAI, ese cambio reconoce una heterogeneidad que el Observatorio MYPE señalaba desde hace años y evita tratar de la misma manera a negocios con capacidades y necesidades distintas.Eso incide en las nuevas mesas locales. Si una empresa formal o de servicios ya tiene una alta propensión a contratar gente del mismo territorio, cada apoyo a su crecimiento puede traducirse de forma directa en más empleo en la zona.PUBLICIDADLa base de subsistencia requiere otra lógica. En ese segmento, el empleo local muchas veces no se multiplica primero: antes debe protegerse mediante ingresos más estables, integración a la actividad económica municipal y acompañamiento práctico en habilidades para el trabajo y en gestión básica.La primera tarea que el texto propone para esas instancias es medir el empleo de proximidad y no limitarse a contar negocios o reuniones. La referencia útil, según la fundación, es cuántos puestos locales se crean y se sostienen en cada territorio, además de en qué sectores y con qué capacidad de expansión.Un informe de FUSAI plantea que el indicador clave ya no debería ser el número de negocios, sino los puestos cercanos que se crean y se sostienen, con seguimiento por rubros y potencial de crecimiento. Foto Infobae Centroamérica/Emerson Del CidLa segunda línea de acción es diseñar apoyos diferenciados por estrato empresarial. Para las firmas de expansión y acumulación, la prioridad pasa por remover trabas al crecimiento: acceso a mercados, encadenamientos productivos y mayor agilidad en trámites.PUBLICIDADLa tercera vía es usar la demanda del propio municipio. La alcaldía, señala el texto, no solo regula: también compra, y orientar parte de esas adquisiciones hacia proveedores MYPE locales en alimentos, servicios, mantenimiento o confección puede convertirse en uno de los multiplicadores más directos y de menor costo para el empleo comunitario.La cuarta consiste en cambiar el enfoque municipal frente a la microempresa.Otro de los datos que identifica el estudio es el peso de las mujeres dentro del sector. En El Salvador, ellas poseen alrededor del 60% de las microempresas y generan 54.2% del empleo MYPE.PUBLICIDADLas empresas lideradas por mujeres emplean, además, a una proporción mucho mayor de mujeres: 65.5%, según FUSAI. El problema es que cerca del 88% de esas microempresas femeninas se concentra en los estratos de subsistencia o acumulación simple.(Foto cortesía CONAMYPE, referencia)Ese cuadro implica que una porción amplia del empleo de proximidad del país descansa sobre su eslabón más frágil: la microempresaria de subsistencia que contrata a una vecina. Para la fundación, ignorar esa base significa perder de vista cómo se sostiene el trabajo local en barrios, colonias y cantones.
El 68.8% de las MYPE contrata personal de su propia zona y concentran el 70% del empleo en El Salvador
La Fundación de Apoyo Integral señaló que la reforma a la Ley MYPE abre un marco para fortalecer esa función territorial mediante mesas locales, con una mayor capacidad de medir y ampliar los puestos de cercanía








