Jorge Mas, presidente de MasTec, tiene un patrimonio estimado de US$4900 millones, según Forbes, y es, junto a David Beckham, uno de los rostros más visibles del Inter Miami, el club en el que juega Lionel Messi. Su hermano José, CEO de la misma compañía, comparte con él la propiedad del equipo y también gestiona franquicias como el Botafogo brasileño, el Racing Club de Lens francés y el Real Zaragoza. Pero la razón por la que el apellido Mas circula en los últimos días en la industria energética argentina no tiene que ver con el fútbol, sino con los ductos: Pumpco, la subsidiaria de MasTec que ambos controlan, se quedó con la construcción del gasoducto más grande de la historia del país.Se trata de una obra de US$1200 millones para el proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) que lideran YPF, ENI y XRG, brazo de inversiones energéticas de Adnoc, la petrolera estatal de Abu Dhabi. El consorcio ganador integra a Pumpco con la italiana Bonatti y el socio local Contreras Hermanos, que participó del diseño de ingeniería, pero no pudo ser oferente porque la licitación fue exclusivamente internacional. Ninguna de las dos empresas extranjeras había construido antes infraestructura energética local.Jorge Mas, junto a Lionel Messi y Donald Trump: dos de las relaciones que marcan su perfil público en Estados UnidosANDREW CABALLERO-REYNOLDS - AFPEl nuevo ducto unirá la Meseta Buena Esperanza, en pleno Vaca Muerta, con Sierra Grande, en Río Negro, donde se emplazará la terminal de exportación marítima. Son dos tramos en paralelo a lo largo de 527 kilómetros: uno de gas, de 48 pulgadas, y otro de líquidos, de 24 pulgadas. El primero será, si se concreta, el de mayor diámetro construido en el país, por encima de las 36 pulgadas del Perito Moreno —antes Néstor Kirchner— y del ducto de Southern Energy (SESA), la otra iniciativa de GNL que avanza en la cuenca neuquina. La obra depende de la decisión final de inversión (FID), prevista para fin de año o comienzos de 2027.Para Pumpco, la adjudicación llega después de tres intentos fallidos: había ofertado sin éxito en la reversión del gasoducto norte, en el VMOS y en el gasoducto de SESA, las primeras dos veces superada por Techint-Sacde. El primero de esos intentos se remonta a 2023, con Alberto Fernández en la presidencia, cuando Pumpco fue la única empresa extranjera en la licitación de la reversión del gasoducto norte —la primera licitación internacional del sector tras la pandemia—, que buscaba invertir el flujo de gas para que dejara de fluir de Bolivia hacia la Argentina.Jorge Mas, presidente de MasTec y dueño del Inter Miami, en el Chase Stadium de Fort LauderdaleCHANDAN KHANNA - AFPDetrás de esa insistencia hay una estrategia con nombre propio. MasTec es una de las principales constructoras de ductos de Estados Unidos, con una facturación anual cercana a los US$14.300 millones, y busca desde hace años ingresar al mercado latinoamericano a través de la Argentina, que espera un ciclo de obras para evacuar la mayor producción de gas y petróleo de Vaca Muerta.De exiliado cubano a multimillonarioLa historia de MasTec arranca en 1969, cuando la constructora de Florida Church & Tower reclutó al inmigrante cubano Jorge Mas Canosa, exiliado opositor a Fidel Castro llegado a Estados Unidos en 1960, que con el apoyo de Ronald Reagan fundó luego en 1981 la Fundación Nacional Cubano-Americana. Mas Canosa compró la compañía que lo contrató en 1971 y la puso en manos de su hijo mayor, Jorge Mas —nacido en Miami en 1963—, mientras José y Juan Carlos ocupaban roles clave en el negocio. En 1994, bajo su liderazgo, la firma pública Burnup & Sims adquirió Church & Tower y nació MasTec, con Jorge como presidente y su padre como chairman. Tras la muerte del fundador en 1997, los tres hermanos quedaron al frente de la compañía y de la Fundación.Desde entonces, José Mas es CEO y lideró la transformación de una contratista de telecomunicaciones en una de las infraestructuras más diversificadas de Norteamérica, con operaciones en energías renovables, construcción civil, petróleo y gas y transmisión eléctrica. Bajo su gestión, la facturación se multiplicó más de 15 veces desde 2007, con más de 35.000 empleados en 840 locaciones de Estados Unidos, México y Canadá.El empresario estrechó vínculos con Javier y Karina Milei antes de que Pumpco ganara la licitación del gasoducto; visitó la Casa Rosada en febrero de 2025Pumpco, la unidad que ganó la licitación en la Argentina, tiene una historia más acotada. Fue fundada en 1978 en Giddings, Texas, y se especializa en ductos de petróleo y gas, con proyectos de más de 322 km de tuberías de 42 pulgadas. MasTec la adquirió en 2007 por US$44 millones, cuando facturaba unos US$70 millones anuales.Jorge Mas, además de presidente de MasTec, preside la Cuban American National Foundation y fue distinguido por Latino Leaders Magazine entre los 100 hispanos más influyentes de Estados Unidos. Se graduó en Administración de Empresas en la Universidad de Miami, la misma casa de estudios donde José obtuvo su MBA. Ambos compraron el control del Inter Miami en 2021 junto a Beckham, por US$625 millones, y en 2023 sellaron el fichaje de Messi, con contrato hasta 2028.Esa cercanía con el poder político argentino ya había quedado a la vista en febrero de 2025, cuando Jorge Mas le entregó a Javier Milei una camiseta rosa del Inter Miami —la que popularizó Messi—, autografiada y con el número 9 en la espalda. “Me la regalaron a mí con la firma del más grande de todos los tiempos, Lionel Messi”, se mostró exultante el Presidente al recibirla.Jorge y José Mas compraron el control del Inter Miami en 2021 junto a Beckham, por US$625 millones, y en 2023 sellaron el fichaje de Messi, con contrato hasta 2028GIORGIO VIERA - AFPEse vínculo con el poder no se limita a la Argentina. En Estados Unidos, Jorge Mas es uno de los referentes más visibles del exilio cubano y trabaja en sintonía con la Casa Blanca para acelerar un cambio de régimen en la isla. Su fundación diseñó un plan económico y una “ley fundamental de transición” para el día después de Cuba. “Lo que hizo Trump con Venezuela funciona en Venezuela, pero no sirve para Cuba”, definió sobre las diferencias de estrategia entre ambos países hace unos meses.Ese perfil público contrasta con el bajo perfil que Pumpco mantuvo hasta ahora en la energía argentina. La adjudicación del gasoducto de YPF-ENI-XRG cambia esa ecuación: por primera vez, una compañía de los Mas pone en marcha una obra de infraestructura de magnitud en el país, tras tres años de ofertas frustradas.Actualidad económicaVaca MuertaYPF