Madrid (EFE).- El Consejo General de Economistas (CGE) prevé un crecimiento económico para el conjunto del año del 2,4 %, en un contexto de desaceleración de la actividad respecto a ejercicios anteriores, en el que persiste el riesgo de que el encarecimiento de la energía se traslade al resto de los bienes, los servicios y los salarios.
El CGE ha presentado este lunes su observatorio financiero y económico semestral, en el que se prevé una inflación media para este año del 2,9 %, una tasa de paro del 9,8 %, un déficit público del 2,4 % del PIB y una deuda pública equivalente al 99,2 % del PIB.
La persistencia de la inflación ha retrasado las expectativas de nuevas bajadas de tipos y no se descartan nuevas subidas, después de que el Banco Central Europeo (BCE) elevara en junio sus tipos oficiales en 25 puntos básicos para reconducir la inflación hacia el 2 % a medio plazo.
De acuerdo con el informe, España seguirá creciendo por encima de la eurozona, apoyada en la demanda interna, el empleo, el turismo y los servicios de alto valor añadido, aunque pierde impulso y afronta riesgos para su competitividad.
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