Eliminar los impuestos considerados más distorsivos es uno de los principales reclamos del sector privado, aunque también uno de los mayores desafíos fiscales. Según un análisis elaborado por Osvaldo Giordano, presidente de IERAL-Fundación Mediterránea, esperar que el crecimiento económico genere por sí solo los recursos necesarios para reemplazarlos implicaría procesos demasiado extensos, especialmente para las provincias.
En el caso de Córdoba, el economista estima que serían necesarios aproximadamente 16 años para eliminar Ingresos Brutos y el impuesto de Sellos manteniendo el actual esquema de financiamiento público.
Giordano parte de dos premisas. La primera es que Argentina necesita una reforma tributaria integral que elimine los impuestos que afectan la competitividad, entre ellos las retenciones, el impuesto al cheque, Ingresos Brutos, Sellos y numerosas tasas municipales.
Milei anunció un feriado nacional para recibir a la Selección y espera una definición del plantel
La segunda condición, sostiene, es preservar el equilibrio fiscal. A partir de ese diagnóstico, cuestiona la estrategia que propone esperar que el crecimiento económico genere mayor recaudación para luego reducir impuestos. "Un planteo realista es asumir que las futuras bajas del gasto público serán, en el mejor de los casos, modestas", sostiene.








