Madrid (EFE).- Los principales fabricantes europeos, Renault, Stellantis y Volkswagen, y otros grupos de interés han defendido en las últimas semanas el futuro sello «fabricado en la UE» ante los aranceles impuestos por la Unión Europea a vehículos eléctricos fabricados en China, que no han frenado el auge de las marcas asiáticas.

Así lo recoge la carta enviada por estos fabricantes al Parlamento Europeo y un informe de Transport & Environment (T&E), que insta a la UE a aprobar «sin demora» la Ley de Aceleración Industrial de la UE para crear un mercado «sólido» para los vehículos eléctricos que aumente la competitividad del sector europeo.

El estudio de T&E subraya que los aranceles aprobados en 2024 han provocado una relocalización de las automovilísticas europeas, pero, al mismo tiempo, la apertura de plantas de ensamblaje en Europa por parte de marcas chinas exhibe la insuficiencia de estas tarifas para contener el avance de los fabricantes asiáticos en Europa.

Por su parte, las principales marcas europeas han incidido en «ofrecer coches limpios, asequibles y tecnológicamente de vanguardia a la clase media europea», sobre todo para «garantizar que Europa siga siendo la potencia mundial de la industria automovilística».