Las celebraciones en Euskadi con motivo de la final de la Copa del Mundo de fútbol masculina, disputada este domingo entre las selecciones de España y Argentina, se vieron condicionadas en Bilbao por unos incidentes que se produjeron mayoritariamente antes del inicio del partido. Según información oficial de la Ertzaintza, veinte personas tuvieron que ser identificadas por intentar sabotear la emisión del partido en una pantalla gigante en el parque de Doña Casida Iturrizar instalada por el PP y donde se congregaron cientos de aficionados.
Según añade la Policía, en el mismo contexto hay también una persona investigada por “amenazas con arma blanca” y cuatro más sancionadas en aplicación de la ley de Seguridad Ciudadana, la conocida como 'ley mordaza'. Los implicados tienen edades comprendidas entre los 15 y los 46 años. Los antidisturbios se tuvieron que desplegar ante el riesgo de sabotaje y la portavoz del PP en Bilbao, Esther Martínez, se encaró con quienes intentaron impedir la emisión del partido, que procedían de las protestas a favor de la selección vasca y en contra de la española que se habían convocado en la tarde del domingo.
Los altercados duranron unos cuarenta minutos. Según describe Europa Press, un grupo de radicales empezó a tirar vallas, provocar destrozos y lanzar diversos objetos como botellas, mientras algunos de los aficionados que estaban en el lugar han huido corriendo de la zona. Lograron arrancar unos cables, pero se pudo arreglar la pantalla y el partido se emitió con normalidad.










