Los gobiernos de Burkina Faso, Malí y Níger crearon en septiembre de 2023 la Alianza de Estados del Sahel (AES) como una confederación de defensa mutua, que cuenta con una fuerza militar de 15.000 efectivos para combatir al terrorismo yihadista en esa región.Aquella decisión de estos tres países de hacerse cargo de su propia seguridad, sin depender de terceros, se estrelló contra la realidad de una oleada de ataques contra Malí perpetrados por guerrilleros islamistas y bandas de tuaregs.

El Grupo de apoyo al islam y los musulmanes —Jam??at nu?rat al-isl?m wal-muslim?n (JNIM), en árabe—, franquicia de Al Qaeda, y el Frente de Liberación del Azawad (FLA), tuareg separatista, atacaron con éxito ciudades en el noreste de Malí en abril de 2026.

Dicha operación simultánea tuvo como objetivo edificios gubernamentales, instalaciones militares y aeropuertos malienses, desestabilizó a la junta militar en el poder, acabó con su ministro de Defensa, Sadio Camara, y sometió a la AES a una prueba de resistencia.

La arquitectura de seguridad occidental en esa región, bajo el liderazgo de Francia, está en proceso de colapso, aún por concluir, y su estrategia de estabilización, a lo- largo de tres vectores —defensa, diplomacia y desarrollo—, fracasó.