La inminente llegada de los nombres de usuario a WhatsApp prometía reforzar la privacidad de los usuarios -al permitir iniciar conversaciones sin necesidad de compartir el número de teléfono- aunque ya están surgiendo las primeras dudas y críticas en cuanto a su seguridad. El Gobierno de India ha solicitado a Meta que paralice la implementación de esta función en el país ante el temor de que facilite casos de fraude y suplantación de identidad, especialmente mediante nombres de usuario que imiten a bancos, administraciones públicas o grandes empresas.PublicidadEl Ministerio de Electrónica y Tecnología de la Información de India sostiene que la nueva función "podría aumentar considerablemente la incidencia del fraude en línea, el phishing, las estafas de detención digital y los ataques de suplantación de identidad". El país cuenta con la mayor cantidad de usuarios de WhatsApp, con más de 850 millones de usuarios, aunque alrededor de 10 millones de cuentas son bloqueadas cada mes, precisamente, por realizar actividades relacionadas con estafas o por otros incumplimientos de la política de la plataforma.De momento, Meta continúa con sus planes en el resto del mundo. En España ya ha enviado avisos a los usuarios para que puedan reservar sus nombres de usuario y tiene previsto presentar de manera definitiva esta funcionalidad en los próximos meses para sus 3.300 millones de usuarios globales de WhatsApp.¿Son más seguros los nombres de usuario?Los especialistas subrayan que la principal ventaja de este cambio de sistema es que el número de teléfono dejará de circular con tanta facilidad. Es el caso, por ejemplo, de los grupos de WhatsApp de colegios, asociaciones o comunidades de vecinos, donde hasta ahora era habitual compartir listados completos de teléfonos que, en muchos casos, acababan difundiéndose sin ningún tipo de control. "Hoy el móvil es la llave de acceso a multitud de servicios, desde la banca hasta las verificaciones mediante SMS. Compartir un alias en lugar del número reduce notablemente la exposición del usuario", explica Rubén Jiménez, especialista en ciberseguridad de Jiratek.Sin embargo, David Cuadrado, fundador de la empresa de ciberseguridad DCSeguridad, señala que el número de teléfono también tiene su parte buena porque es difícil de falsificar, está ligado a una SIM, a un operador y a un contrato. No puedes "elegir" el número de un banco. Sin embargo, el nombre de usuario lo elige quien llega primero, según el experto, ahí está el peligro. "La nueva modalidad de WhatsApp pasa de un identificador técnico, feo pero robusto, a un identificador legible y sugerente que cualquiera puede registrar. Un usuario medio no distingue entre @bbva_atencion y @bbva.atencion, y los delincuentes lo saben perfectamente", advierte.PublicidadAsí, los expertos coinciden en que la mayor privacidad que promete la aplicación no elimina los riesgos asociados al fraude digital, pero subrayan que se trata de una amenaza ya conocida. "El fraude por WhatsApp ya funciona hoy sin nombres de usuario -el timo del "hijo en apuros" es un clásico- pero requiere que la víctima no compruebe el número. Con los alias, el estafador gana credibilidad gratis: un nombre que "suena oficial" hace la mitad del trabajo de ingeniería social. Es más peligroso no porque abra una puerta nueva, sino porque hace mucho más convincente una estafa que ya existía", explica Cuadrado.WhatsApp ha tratado de minimizar este problema reservando previamente los nombres de figuras públicas, empresas reconocidas y cuentas verificadas de Meta. Además, si alguna cuenta quiere emplear el mismo nombre de usuario que en Instagram o Facebook solo podrá reclamarlo el propietario de estas al vincular ambas cuentas.¿Cualquiera tendrá acceso a mi WhatsApp buscando mi nombre?El sistema no funcionará con un buscador, como ocurre en redes sociales como Instagram, donde cualquier usuario puede localizar un perfil simplemente escribiendo su nombre y apellidos en el buscador. En WhatsApp para poder iniciar una conversación será imprescindible conocer el nombre de usuario exacto de la otra persona.PublicidadAdemás, incorpora una medida extra de protección: una clave de cuatro dígitos que puede añadirse al alias de manera opcional. Si el usuario decide activarla, quien quiera enviarle un primer mensaje deberá conocer tanto el nombre de usuario como esa combinación numérica, a modo de contraseña, para que solo puedan contactar quienes ya conocen previamente a la persona. Jiménez explica que esta medida también disminuye el riesgo de sufrir ataques como el SIM swapping (duplicado fraudulento de SIM) o de recibir spam telefónico tras filtraciones de bases de datos.La principal recomendación para los usuarios sigue siendo desconfiar de cualquier primer contacto recibido desde un alias desconocido, aunque tenga apariencia oficial. Los expertos recuerdan que ni los bancos ni las administraciones públicas solicitan pagos, verificaciones o datos personales a través de WhatsApp y que cualquier petición de este tipo debe comprobarse siempre mediante los canales oficiales.