Cabo sueltoLos jugadores de la selecci�n celebran este domingo la victoria en el Mundial.GETTYActualizado Lunes,
julio
01:50Ferran sali� disparado a una esquina del campo y en la euforia del gol reci�n encajado hizo saltar de otro puntapi� el bander�n de c�rner. Estaba escribiendo un rengl�n de la historia de la mejor selecci�n def�tbol del mundo, una vez m�s, cuando de un disparo tremebundo sacudi� la red del Dibu Mart�nez.Este equipo es la alegr�a de jugar, el gozo, el entusiasmo, la capacidad de sustituir la fuerza del m�sculo por el poder del entusiasmo. De seda los pies de acero. Estos tipos son la versi�n mejor de aquello que dec�a del f�tbol el marxista italiano Antonio Gramsci: �Es el reino de la lealtad humana ejercida al aire libre�.La bandera es una pelota movida por 11 chicos en representaci�n de una democracia entera. La �nica vez en mucho tiempo que este pa�s tan nuestro ha dado un alarido juntando las gargantas en la misma algarab�a, unos ��uy!� de espanto a las dos horas de partido, con los miocardios reventados, un unir las manos y darse abrazos gigantes porque entre todos buscamos lo mismo como pa�s: celebrar en la misma direcci�n. Es feo decirlo as�, pero hay que decirlo: otra de tantas maneras de meter cuchara en la historia. As� s�. Jugaron haciendo de las botas una aguja con la que convertir el cuero en filigrana.Esta es la selecci�n m�s diversa. Y la capitanea Luis de la Fuente, un tipo de La Rioja por el que nadie daba un duro y sin levantar la voz lo ha ganado todo con una formidable energ�a creadora. Ha empujado la selecci�n hasta la mejor galaxia del deporte. Nadie ha podido parar esa tromba que bombea jugadores engranados como las piezas fin�simas de los relojes y que tampoco sucumben cuando el aire huele a p�lvora, como lograron los argentinos, soltando napalm por todos los poros.Por unos d�as volver� el esplendor a las arcas de las plazas. Despu�s de un invierno malo, y una mala primavera, este optimismo es heroico en un momento en que es dif�cil creer en demasiadas cosas. La euforia tiene mucho que vengar este verano.Y qu� momento el de esa levant� de la Copa del Mundo, cuando Trump, La Bestia, casi hace un ca�o a Rodri para levantar el trofeo col�ndose en la foto triunfal. Formidable verlo colgar a Espa�a, -la �ingrata�, la �causa perdida�, el �socio terrible�- m�s de 20 medallas de oro. Es un pedazo de traca.No hay secretos en las mejores pasiones humanas. Si estas son aut�nticas suelen ser transparentes. Vivir este d�a a unos metros del Mediterr�neo, compartiendo con gente a la que no conoces cualquier danza en la playa, ondear juntos camisetas, aullar en una misma frecuencia de onda, llorar, re�r, desnudarse si es preciso. El aquelarre es extraordinario. Si este sigue siendo el opio del pueblo merece la pena dejarse embriagar, como ped�a Baudelaire por otros asuntos.Esta gente de la selecci�n engrasa la fantas�a.Qu� m�s necesita una sociedad a esta hora de la noche, cuando todo est� hecho unos zorros en el �nimo general. Aqu� no cabe la pol�tica ni la suciedad de los d�as, porque esto va de 11 t�os manejando la pelota hasta detener por un rato el mundo. En esa quietud agitad�sima crecen tambi�n algunos sue�os y pasiones.Podemos darle la vuelta a aquel verso m�tico de C�sar Vallejo y ponerlo de nuestra parte: �Al�grate Espa�a de tu propia Espa�a�.














