El seleccionador español Luis de la Fuente (REUTERS/Kai Pfaffenbach)España cose la segunda estrella al pecho. La Roja consiguió imponerse a una Argentina que solo ofreció resistencia en la defensa. El partido, cargado de expectativas tras la polémica suspensión de la Finalissima, enfrentaba a dos selecciones decididas a demostrar quién merece ser considerada la mejor del planeta. Los de Luis de la Fuente volvieron a escribir su nombre en la historia al acabar con Argentina en la prórroga tras un partido impecable, donde intentaron una y otra vez.Desde el inicio, España mostró una clara superioridad táctica y técnica. El equipo dirigido por Luis de la Fuente se esposó al balón y controló el ritmo del encuentro. Los once futbolistas españoles lograron dominar todos los aspectos del juego, imponiéndose en el centro del campo y generando las mejores ocasiones. A pesar de este dominio, el marcador no se movió durante los noventa minutos reglamentarios. La defensa argentina y las intervenciones del guardameta Emiliano “Dibu” Martínez evitaron que España pudiera adelantarse antes en el marcador. El conjunto dirigido por Lionel Scaloni resistió con diez jugadores durante buena parte del tramo final, pero no pudo evitar que el desenlace se resolviera en la prórroga.PUBLICIDADLa tensión aumentó en el tiempo extra. España buscó el gol con insistencia, aunque sufrió con dos tantos anulados y un último ataque de Argentina que puso en vilo a los aficionados. Finalmente, el gol decisivo llegó gracias a Ferrán Torres, quien aprovechó una jugada colectiva para marcar y desatar la celebración en las gradas y en el banquillo español. El tanto de Torres materializó el sueño de toda una generación de futbolistas y aficionados que habían esperado este momento desde 2010, año del primer título mundialista para La Roja.Los jugadores celebrando (EFE/EPA/SARAH YENESEL)