Redacción Deportes (EFE).- La del Mundial de 2026 fue una carrera entre Lionel Messi, quien a los 39 años ensaya su adiós y Kylian Mbappé, de 27, que le ha despojado de dos títulos que acarició en las últimas semanas: el de máximo goleador con 10 del torneo que este domingo ganó España, y el de toda la historia con 22.

Messi, de potente comienzo goleador, pasó en blanco en los partidos de cuartos de final y semifinales y el de hoy, aunque en las dos instancias precedentes a la cita con España fue decisivo con sendas asistencias que hicieron avanzar a los pupilos de Lionel Scaloni.

El capitán de la campaña victoriosa de Argentina en el Mundial de Catar se despidió hoy del Mundial de Norteamérica apagado, pero con 8 goles en la clasificación de artilleros, 2 menos que los anotados al final por Mbappé, y 21 en la historia de todas las copas, a uno de la producción del francés.

El argentino Lionel Messi reacciona durante la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre España y Argentina, en Nueva Jersey (Estados Unidos). EFE/EPA/Christopher Neundorf

El diez argentino, que puso fin a su sexta participación en Mundiales, debutó en Alemania 2006 con un gol, pasó en blanco por la de Sudáfrica 2010, agregó 4 a su cuenta personal en Brasil 2014, marcó uno en Rusia 2018 y 7 en Catar 2022, el torneo que conquistó la Albiceleste con él como líder y referente.