East Rutherford (EFE).- Ferran Torres, el goleador oportuno, el jugador que no necesita deslumbrar para convencer con su eficacia, marcó el gol que necesitaba España para bordar en su pecho la segunda estrella, un segundo título que luchó ante una plana selección argentina, que jugó toda la prórroga con uno menos por la expulsión de Enzo Fernández y en la que apenas apareció Leo Messi, en su despedida de la Copa del Mundo.
Ferran metió el gol de Iniesta, el que como el manchego dieciséis años antes, en Johannesburgo, saca a la calle a todo un país que se identifica con una idea. Por juego y actitud, por no convertir cada disputa en una batalla, como quería Argentina, la Roja es una justa campeona, un equipo que ha dejado por el camino a Portugal, Bélgica, Francia y, en el último momento, al hasta ahora rey del torneo.
España sometió a Argentina, pero el Dibu evitó el gol
El portero argentino Emiliano Martínez hace un gesto durante el partido final de la Copa Mundial de la FIFA 2026. EFE/EPA/SARAH YENESEL
En una tensa final, con demasiado contacto permitido por el árbitro, España propuso y Argentina trató de sobrevivir, sobre todo en un segundo tiempo en el que el conjunto de Luis de la Fuente fue muy superior y la Albiceleste apenas abandonó su lado de la cancha, con Messi como espectador.










