Barcelona
Actualizado a 19/07/2026 20:05
La gran final del Mundial entre España y Argentina acaparó buena parte de la jornada: en Nueva York, la afición argentina se congregó en Times Square para vivir el día del partido, mientras en Rosario una camiseta gigante con el dorsal de Messi rendía homenaje al astro argentino frente al Monumento a la Bandera. En Hoboken, el amanecer sobre unos gansos con el skyline neoyorquino de fondo ofrecía una postal más serena de esa misma jornada decisiva.
Pero la actualidad internacional también trajo su dosis de dolor. En Kiev, varios ataques con misiles rusos golpearon zonas residenciales, dejando escenas de destrucción, equipos de rescate trabajando entre los escombros y vecinos que constataban los daños con incredulidad. En Gaza, el sufrimiento se mezcló con la resistencia cotidiana: mientras se despedía a varias víctimas de un ataque israelí en un funeral, un grupo de desplazados disputaba un torneo de fútbol playa junto a edificios derruidos, en un gesto de vida frente a la devastación. En Irán, un puente de la provincia de Hormozgán mostraba las secuelas de un ataque estadounidense sobre la vía que conecta Roudan y Bandar Abbas.
En el terreno espiritual y cultural, el papa León XIV ofició el Ángelus desde su residencia veraniega de Castel Gandolfo, mientras en Austria los artistas ensayaban La Traviata sobre el escenario flotante del lago Constanza. En Rumanía, el festival Getodava revivió combates entre dacios y vikingos y danzas de ninfas ante la mirada de curiosos y niños disfrazados.











