La final del Mundial 2026 está a punto de disputarse y la ilusión se palpa en el ambiente. Han pasado 16 años desde que La Roja no disputa un encuentro semejante, ocasión que les catapultó a ser campeones del mundo en el año 2010 durante la edición celebrada en Sudáfrica. Y es que ese mismo evento puede repetirse en cuestión de horas. La Roja ha demostrado un formidable desempeño durante todo el torneo, configurándose como uno de los contendientes más duros de todo el cuadro. Han sido varias las claves de su éxito hasta la actualidad. No obstante, una de las figuras más relevantes en esta ejemplar trayectoria ha sido la de Luis de la Fuente y su gestión de la alineación en cada encuentro. TE PUEDE INTERESAR "Es momento de estar feliz, hemos conseguido algo y de qué manera se ha conseguido, importantísimo. Lo más importante está por llegar, pero es un motivo de estar orgulloso, estar feliz, y esa mejora pasa por pelear, por ganar un Mundial", declaraba el técnico riojano ante el mérito que supone alcanzar el último escalón que los separa de levantar la Copa del Mundo. Jugar las mejores cartas La emoción está a flor de piel, tal y como reconocía el entrenador en las citadas palabras. Y es que los actuales miembros de la Selección cuentan con la confianza suficiente como para afrontar un desafío de este calibre. Por otro lado, confían en la gestión del colegiado Slavko Vincic para hacer de la final un partido justo y acorde con la normativa. "Cada uno tendrá que utilizar las armas que tenga que utilizar; hay un árbitro que tendrá que aplicar el reglamento y no permitir ni situaciones ni acciones que rocen la ilegalidad. No tengo ninguna duda del árbitro que nos corresponda", afirmaba Luis de la Fuente antes de que se conociese la identidad del mediador escogido para la ocasión. La final del Mundial 2026 está a punto de disputarse y la ilusión se palpa en el ambiente. Han pasado 16 años desde que La Roja no disputa un encuentro semejante, ocasión que les catapultó a ser campeones del mundo en el año 2010 durante la edición celebrada en Sudáfrica. Y es que ese mismo evento puede repetirse en cuestión de horas.