El escenario que albergará el partido más importante del balompié global se convirtió en las últimas horas en una zona de caos meteorológico.

Tras días bajo una densa bruma provocada por los incendios forestales en Canadá y temperaturas sofocantes, la zona metropolitana de Nueva York y Nueva Jersey fue azotada este sábado por violentas tormentas eléctricas, aguaceros torrenciales e inundaciones repentinas, desafiando la logística de la gran final de la Copa del Mundo.

Entre 50 y 100 milímetros de agua cayeron hasta las primeras horas de la tarde, con tasas de precipitación de hasta 25 milímetros por hora.

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) emitió una alerta de inundación vigente para los cinco distritos de la ciudad de Nueva York, el sur del condado de Westchester y el noreste de Nueva Jersey.Las alarmas climáticas obligaron a suspender la sesión de entrenamiento de la Selección de España previa a su encuentro contra Argentina en un campo cercano al MetLife Stadium —rebautizado por la FIFA como el Estadio de Nueva York/Nueva Jersey—.

Los relámpagos y las advertencias de la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, sobre posibles vientos dañinos, granizo y tornados forzaron la evacuación inmediata de canchas y gradas, obligando a voluntarios y personal a buscar refugio de emergencia.Por su parte, la FIFA informó que mantiene un monitoreo constante de las condiciones del terreno de juego junto a las autoridades locales, evaluando el impacto del agua y los contaminantes atmosféricos.La tormenta que limpiará el airePese al panorama hostil, los meteorólogos traen certezas de alivio para las selecciones y los miles de aficionados.