AnálisisGobernación había anunciado un 'consenso' con la alcaldía y su intención de abrir el proceso de licitación. Hay obras que no estaban en el proyecto.La discusión por el Regiotram del Norte enfrenta nuevamente a la Gobernación de Cundinamarca, la Alcaldía de Bogotá y el Gobierno Nacional. Foto: Archivo particularEDITOR DE BOGOTÁ19.07.2026 09:38 Actualizado: 19.07.2026 09:38
El anuncio del gobernador de Cundinamarca, Jorge Rey, de un consenso logrado con la alcaldía de Bogotá en mesas técnicas y que antes de finalizar el mes de julio abrirá el proceso de licitación del tren de Zipaquirá, desató una nueva controversia entre la Gobernación de Cundinamarca, la Alcaldía de Bogotá, el presidente Gustavo Petro, el ministerio de Transporte y el exalcalde Enrique Peñalosa.Según manifestó Rey, el informe de la Corporación Financiera Internacional (IFC), organismo del Banco Mundial que cumplió un papel de moderador y relator en cuatro mesas técnicas, concluyó que el proyecto férreo regional cumple los requisitos técnicos para prestar un servicio seguro y eficiente, además de integrarse con TransMilenio, las líneas 1 y 2 del metro de Bogotá y el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP).Con esto se considera que Bogotá regresa al proyecto férreo regional que utilizará la actual carrilera que conecta a la ciudad y a los municipios de Chía, Cajicá, Sopó y Zipaquirá.Sin embargo, una fuente que conoció las discusiones que se dieron en las mesas técnicas le dijo a EL TIEMPO que la ciudad puede financiar y construir los puentes vehiculares y peatonales que no quedaron contemplados en futuras intersecciones viales -en la zona de Lagos de Torca-, pero que en tal caso habría que firmar un convenio entre Bogotá y Cundinamarca. Además, que se quiere saber cómo ve el proyecto el gobierno del presidente electo, Abelardo de la Espriella, y si hay la posibilidad de confinanciar esas obras adicionales.La fuente oficial también dijo que continúan las observaciones de Bogotá al proyecto y que en las mesas aparecieron nuevos temas. “Las mesas fueron importantes en la medida en que mostraron la necesidad de una coordinación, por ejemplo, para el mantenimiento del espacio público y las vías debajo del viaducto y otras cosas que parecen detalles, pero que son muy importantes en el proyecto”, señaló la fuente.La nueva controversia frente al tren de cercanías surgió pocas horas después del pronunciamiento del gobernador Rey sobre un consenso con la alcaldía y el anuncio de que este mes se abrirá licitación.El exalcalde Enrique Peñalosa puso en duda dicho anuncio al señalar en la red social X: "me informan que el alcalde Carlos Fernando Galán no ha firmado nada aún sobre el Regiotram del Norte", y afirmó que "todo parecen ser shows del gobernador Jorge Rey y la MinTransporte".Agregó que esperaba que el proyecto y sus alternativas fueran estudiados con rigor porque "no se pueden disponer a la ligera los recursos públicos del futuro".Las declaraciones de Peñalosa provocaron la respuesta del presidente Gustavo Petro, quien defendió el proyecto y aseguró que "ya piensan dañar el Regiotram del Norte como hicieron hace 10 años". Se trata de una clara referencia al proyecto de metro subterráneo que propuso cuando fue alcalde de Bogotá.Tren de Zipaquirá Foto:Gobernación de Cundinamarca.El mandatario saliente dijo que la iniciativa está completamente financiada y que el transporte férreo es la solución para desestimular el uso del vehículo particular y descongestionar la autopista Norte.Petro también afirmó que el proyecto "es exclusivamente de la Nación y el departamento de Cundinamarca" y que Bogotá puede vincularse mediante aportes de cofinanciación.En medio de la discusión intervino el secretario General de Bogotá, Miguel Silva, quien precisó que "Bogotá no ha firmado ningún acuerdo".El secretario explicó que la administración distrital participó en las mesas técnicas convocadas por el IFC y que varias de sus observaciones fueron acogidas, aunque persisten diferencias.La principal, dijo, corresponde al desarrollo del proyecto urbanístico Lagos de Torca. Según Silva, en la estructuración del proyecto "siguen faltando cinco puentes vehiculares o la elevación del tren en esas intersecciones".En su opinión, si la licitación continúa, será necesario suscribir un convenio entre Bogotá y Cundinamarca para mitigar esos impactos.En la polémica también entró el gobernador Jorge Rey, quien, igual que Silva, señaló que Bogotá no ha firmado acuerdo alguno y que "nadie ha propuesto firmar un acuerdo".El mandatario departamental precisó que lo anunciado corresponde al informe de relatoría elaborado por el IFC, el cual, según explicó, establece que las inquietudes sobre tratamiento urbanístico, espacio público, integración con los sistemas de transporte y pasos peatonales "han sido respondidas y resueltas".De acuerdo con Rey, la única diferencia conceptual pendiente corresponde, precisamente, a Lagos de Torca. Explicó que Bogotá solicitó incorporar cinco puentes vehiculares y cuatro peatonales adicionales, infraestructura que no hace parte del proyecto férreo porque no fue planteada durante las 123 mesas técnicas realizadas previamente y porque debería ser financiada mediante las cargas urbanísticas del desarrollo inmobiliario.Gobierno Nacional y de Cundinamarca firman un convenio para construir el tren de Zipaquirá Foto:Redes socialesEl gobernador agregó que el Distrito propuso financiar esas obras directamente o mediante un convenio con la Empresa Férrea Regional y señaló que, si Bogotá mantiene su intención de aportar recursos al proyecto, podría destinar una parte para construir esos puentes.La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, también intervino en la controversia y respaldó esa posición. En la red social X señaló que "sería increíble que el Regiotram del Norte asumiera los costos de los puentes vehiculares y peatonales que debe pagar Lagos de Torca" y sostuvo que esa discusión hace parte de las diferencias planteadas alrededor del proyecto.Frente al tren de Zipaquirá ya se había presentado una primera controversia en mayo pasado, por cuenta de la decisión del Ministerio de Transporte y de la Gobernación de Cundinamarca de firmar sin Bogotá un convenio de cofinanciación por 17,4 billones de pesos para financiar con vigencias futuras la construcción del tren de Zipaquirá. En dicho convenio la Nación asumió el aporte que le correspondía a la capital: 2,3 billones de pesos.Así las cosas, la Nación participa con un total de 14,17 billones, equivalente al 81,6 por ciento del total, mientras que Cundinamarca y la Empresa Férrea Regional aportarán 3,19 billones.En medio de esa polémica la administración distrital planteó que había hecho observaciones técnicas y financieras que aún no estaban resueltas. Ante esto la Gobernación respondió que sí se habían respondido a las dudas y abrió la posibilidad de tratar esos temas en nuevas mesas técnicas. De hecho, se realizaron cuatro encuentros a instancias del IFC.Pese al nuevo intercambio de posiciones entre la alcaldía de Bogotá, la gobernación de Cundinamarca, el gobierno Petro y el exalcalcalde Peñalosa, el cronograma del proyecto férreo anunciado por el gobernador Rey se mantiene. La administración departamental prevé abrir la licitación antes de finalizar julio, adjudicar el contrato durante el primer semestre de 2027, iniciar las obras en 2029 y poner en operación este tren ligero en 2034.El Regiotram del Norte tendrá una longitud de alrededor de 49 kilómetros, contará con 17 estaciones y, de acuerdo con la Gobernación de Cundinamarca, movilizará más de 187.000 pasajeros diarios y cerca de 56 millones de usuarios al año.GUILLERMO REINOSO RODRÍGUEZEditor de BogotáEn X: @guirei24Lea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







