El amplio dispositivo que lucha contra el fuego en las Cinco Villas zaragozanas ha conseguido estabilizar el incendio que asola la zona desde hace días. El fuego no avanza, y aunque sigue activo y en nivel operativo 2 de acuerdo al Plan de Protección Civil, esto supone que el perímetro (de 78 kilómetros) está estable después de cinco días de intensa batalla. Este domingo, el operativo se ha centrado en consolidar ese gran contorno y que el fuego no se reactive. Las últimas estimaciones cifran en 15.400 hectáreas las afectadas, de las que 14.400 se han quemado.“Hoy es el primer día que respiramos”, ha dicho, con cierto alivio, el presidente de Aragón, Jorge Azcón (PP), que se ha desplazado esta domingo por la mañana al puesto de mando en Farasdués (Zaragoza). “Espero que esto ya sea el final”, ha deseado tras agradecer el trabajo de los más de 450 efectivos que han trabajado a brazo partido. “El incendio tiene una pinta distinta, ya no hay llama, lo que no quiere decir que vayamos a bajar la guardia”, ha añadido. Azcón ha sobrevolado esta mañana la zona en helicóptero. Por la tarde, la vicepresidenta Mar Vaquero incidía en esta idea al hablar de una evolución mucho más favorable.Lo que no ha cambiado es la situación de evacuación de los vecinos de Orés, Asín, Luesia, Malpica de Arba y Uncastillo, que continúan sin poder volver a sus casas. De este millar de personas, este sábado quedaban 60 en el pabellón polideportivo de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), que fue el primer centro de acogida, antes de que algunos vecinos fueran realojados en hoteles de la comarca para pasar la noche con más comodidad. Se han distribuido en alojamientos de Ejea, Sádaba, Tauste y Huesca. También los mayores de las residencias que se reubicaron en otro centro de Zaragoza continúan allí, y según el último comunicado del Gobierno de Aragón, se encuentran bien. El Ejecutivo anuncia un refuerzo del personal de Servicios Sociales para atender a los afectados.Se han organizado convoyes a dos localidades, la de Asín –donde el fuego entró en el casco urbano y llegó a afectar a diez viviendas– y la de Orés, donde empezó el incendio. Grupos de personas acompañadas pudieron ir a buscar medicinas, ropa y otros enseres ante una situación que se está alargando. También se permitió el paso para alimentar a los animales de las granjas. Durante este domingo, la intención del Gobierno autonómico es trabajar con los alcaldes para organizar nuevos accesos de forma segura. El Ejecutivo aragonés hace un llamamiento de nuevo contra los bulos e insiste en que, a pesar de algunos mensajes que circulan por redes sociales pidiendo ayuda externa, el operativo es suficiente. De hecho, insisten en que nadie se acerque a las zonas afectadas ni a los espacios próximos al incendio.Este mediodía permanecen cortadas cinco carreteras, aunque según el Gobierno autonómico se iban a realizar próximamente nuevas inspecciones para valorar su reapertura. La Guardia Civil mantiene el control de las poblaciones evacuadas, el tráfico y los accesos a la zona afectada.