Lamine Yamal persigue aún su gran partido en el Mundial. Y tiene este domingo su mejor oportunidad. En un escenario inmejorable: la final ante la Argentina de Leo Messi. Con solo 19 años copa la publicidad en Nueva York junto al capitán de la Albiceleste. Un gol en el torneo, tres premios a mejor jugador del partido y magnitud de estrella a nivel global.

“Lamine tiene una bala guardada”, aseguró Luis de la Fuente, seleccionador español, en la víspera de la final del Mundial.

Una bala que aún no ha gastado durante un torneo al que llegó con una lesión de bíceps femoral. El futbolista del Barcelona cayó el 22 de abril, pero los médicos le aseguraron que llegaba al Mundial. Y así fue.

Una incorporación progresiva al grupo. 19 minutos en el debut ante Cabo Verde para coger ritmo y titularidad ante Arabia Saudita. 45 minutos en los que firmó su único gol del torneo. Su presencia, incisiva desde el inicio, sirvió a España para decidir el partido en la primera parte con un 3-0.

Ese 21 de junio fue su primer MVP. También contra Austria en dieciseisavos y Bélgica en cuartos. Eso sí, sin marcar ese gol o dar la asistencia que se le exige, pero siendo clave en el rendimiento de España y también en su trabajo defensivo. “Un ejemplo” para sus compañeros. Kylian Mbappé lo sabe bien.