Vitoria (EFE).- Snarky Puppy cerró un grandioso atracón de jazz en el Festival de Vitoria.

Fue un concierto de gran nivel cargado de estilos interpretados por un colectivo de gran talento, que hizo honor a su nombre con un descaro musical inusitado.

El estadounidense Michael League, afincado en Cataluña, lideró con su carácter y virtuosismo una banda insultantemente superior avalada por cinco premios Grammy.

El rock progresivo, la psicodelia y el gospel fueron apareciendo en cada uno de sus temas.

Contenían menos funky de lo habitual en esta agrupación, donde los teclados de Bill Laurence y Bobby Sparks tuvieron mucho protagonismo junto a los metales Mike Maher, Jay Jennings y Bob Reynolds, que multiplicaron su sonido al estilo big band.