El jueves 21 de mayo salió la acordada de la Cámara Electoral que permite a Plan País Argentina el uso de su plataforma tecnológica (con verificación biométrica y blockchain) para recolectar firmas y presentar proyectos de ley en el Congreso, bajo la Ley 24.747 de Iniciativa Popular. Como señala Gabriela Tomasini, líder de la organización, constituye un cambio de paradigma que permite a la ciudadanía tener un instrumento acorde al siglo XXI. Vivimos un momento paradójico: opinar e indignarse es más fácil que nunca, pero cada vez es más difícil sentirse protagonista del destino común. Ese destino se nos hace difuso y poco propio. En consecuencia, la política aparece como algo que otros hacen mientras nosotros comentamos; nos resulta ajena, le desconfiamos y la consideramos un mal menor. Reconstruir el vínculo entre sociedad y política requiere trabajar el sentido de comunidad, para restablecer la confianza en nosotros mismos y con quienes nos conducen. Hace poco, Marta Oyhanarte escribía: “Todos tenemos la posibilidad de repetir una y otra vez lo que queremos, todos podemos articular en voz alta nuestros ideales y llevarlos activamente a la práctica, cada uno de nosotros puede transformar al mundo. El misterio de este imperativo estriba en la falta de credibilidad en nosotros mismos”. Recrearnos como comunidad requiere experiencias concretas de acción colectiva que despierten la vocación de reconstruirla.
Protagonizar para darle vida a la democracia
La participación no nace de la tecnología, sino de sentirse parte.









