Javier Milei viajará a Brasil el próximo sábado 25 de julio, pero no llegará hasta Jair Bolsonaro. El presidente confirmó en una entrevista radial que ese día estará en San Pablo para participar de la convención del Partido Liberal, donde se formalizará la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente. Lo que no habrá es el paso por Brasilia que la Casa Rosada tenía en carpeta: el juez Alexandre de Moraes, de la Corte Suprema brasileña, rechazó este sábado el pedido de la defensa de Bolsonaro para que el mandatario argentino lo visitara en su prisión domiciliaria esa misma semana. La negativa llegó envuelta en una sanción mayor. La noche del viernes, Moraes había prohibido cualquier visita a Bolsonaro durante 30 días —solo podrá recibir médicos, abogados y fisioterapeutas—, castigo por la difusión de una carta política a través de Flávio, en violación de la cautelar que le impide comunicarse por redes sociales incluso por terceros. La resolución también le veda recibir visitas “de finalidad político-electoral” hasta después de las elecciones de octubre y difundir manifiestos por cualquier vía. A Flávio se le prohibió, además, pisar la casa de su padre durante 90 días, lapso que cubre la primera vuelta electoral del 4 de octubre. Los abogados de Bolsonaro habían pedido autorización para que Milei lo visitara el propio 25 de julio, junto a una comitiva con el canciller Pablo Quirno, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y un intérprete.