El Indec dijo que la inflación minorista, la que se ve en las góndolas, rompió el piso del 2% en junio. Incluso la suba del indicador mayorista se desaceleró: fue de 1,1%. Sin embargo, esto no refleja la realidad de los argentinos, dado que el organismo mantiene una medición desactualizada, que no muestra el incremento significativo de los servicios del último mes. Al mismo tiempo, algunos indicadores claves ya muestran un agrietamiento del modelo libertario, que será expuesto a altos niveles de tensión en el mediano plazo.
El índice de precios al consumidor marcó un 1,9% en junio. El de precios mayoristas un 1,1%. Ambos fueron celebrados en redes sociales por el presidente, Javier Milei, y su ministro de Economía, Luis Caputo. En el acumulado del primer semestre, la inflación alcanza el 16,8%, un registro que sigue siendo elevado, pero que confirma el proceso desinflacionario, que comenzó en abril.
Después de haber sido uno de los principales motores de la aceleración a comienzos de año, la carne pasó a convertirse en uno de los factores que contribuyeron a explicar este proceso en el segundo trimestre. Por el desplome de la capacidad de compra, se dejaron de demandar cortes históricamente populares, lo que derivó en una sobreoferta en el mercado ganadero. Aún con merma del precio, el consumo no repuntó.













