Estados Unidos vive con preocupación el brote de ciclosporiasis, la diarrea explosiva que se ha extendido por medio país y que ha dejado ya 1.645 casos y otros 5.000 en estudio.

Se trata de una intoxicación alimentaria causada por el parásito Cyclospora cayetanensis.

La ciclospora es un patógeno gastrointestinal humano que fue descubierto entre 1993 y 1994 y que solo se ve al microscopio.

El contagio es fecal-oral, según explican en Cleveland Clinic.

Al comer alimentos o beber agua contaminados con heces, incluida el agua sin tratar de piscinas o pozos.