Lionel Scaloni tenía 39 años cuando cruzó las puertas de una de las aulas en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas para obtener el título UEFA PRO en el 2017, la máxima titulación de entrenador. Entre los profesores se encontraba Luis de la Fuente, encargado de impartir la asignatura de táctica. Casi una década después, inimaginable para ambos por aquel entonces, dirigen a España y Argentina en la final de un Mundial.“El alumno casi está al nivel del maestro. Bueno, en títulos, Scaloni ya está por encima”, bromea Gica Craioveanu, exfutbolista de la Real Sociedad, Villarreal y Getafe, que compartió aquellas clases con el actual seleccionador argentino.Luis de la Fuente y Lionel Scaloni, en el curso de entrenadores organizado por la Real Federación Española de Fútbol RFEFSolo habían pasado tres años desde la retirada de Scaloni en el Atalanta italiano cuando decidió dar el salto a los banquillos. Tras ejercer como ayudante de Jorge Sampaoli en el Sevilla y en la selección argentina, se matriculó en un curso en el que ya dejó huella entre sus compañeros.Scaloni siempre opinaba. Era de los que más hablaban y, la verdad, no se callaba nunca. Además, le encantaba salir a la pizarra para explicar sus ideas”Gica Craioveanu“Cuando terminó la formación me preguntaron quién creía que llegaría más lejos. No tuve ninguna duda: primero Scaloni y después Andoni Iraola, que ahora está en el Liverpool”, recuerda Craioveanu. Del técnico argentino destaca que era una persona “dedicada, obsesionada y volcánica”.Una impresión que comparte Riki, exdelantero del Deportivo, Getafe y Granada, también alumno en aquella promoción. “Transmitía lo mismo que cuando era futbolista: garra, corazón y coraje. A pesar de haber jugado al máximo nivel, no dejaba de hacer preguntas ni de querer aprender. Es fácil decirlo ahora, pero ya se intuía que tenía un don para entrenar”, asegura el exfutbolista español.Scaloni, sentado junto a Leo Franco y Montse Tomé RFEFScaloni destacaba por su participación constante en las clases. “Siempre opinaba. Era de los que más hablaban y, la verdad, no se callaba nunca. Además, le encantaba salir a la pizarra para explicar sus ideas. Lo recuerdo siempre sentado en la primera fila junto a Leo Franco y Montse Tomé”, rememora Craioveanu. Entre aquellas conversaciones hubo una que aún recuerda con especial ilusión. “Discutíamos mucho sobre los sistemas. A mí me encantaba el 4-3-3 y él era más de jugar con un 3-4-2-1 o un 3-4-1-2. Yo le preguntaba: '¿Y si tienes a Messi, qué haces?'. Hablamos muchísimo sobre ese tema y, al final, me acabó dando la razón”, cuenta entre risas.Para el exinternacional rumano, la evolución de Scaloni tiene una explicación clara: “Creo que la cultura española, haber vivido aquí y empaparse del estilo de juego español le ayudaron mucho a crecer como entrenador”.De la Fuente insistía mucho en cómo progresar con el balón, pero, sobre todo, en la presión tras pérdida”RikiSobre Luis de la Fuente, tanto Craioveanu como Riki coinciden: “Además de ser un gran profesor y explicar muy bien las cosas, tenía un carisma innato y una enorme capacidad para transmitir calma. Nunca perdía la compostura y era muy difícil sacarle de sus casillas”, destacan.Craioveanu también conserva un gran recuerdo del actual seleccionador español. “Era tan buena persona... se desvivía por enseñarte y, en cuanto podía, te echaba una mano. Recuerdo que me faltaba la tesis para conseguir el título y, con todo lo que me estaba costando, él me inspiró para terminarla”.En el plano futbolístico, Riki no duda en señalar las ideas que De la Fuente repetía una y otra vez durante las clases. “Insistía mucho en cómo progresar con el balón, pero, sobre todo, en la presión tras pérdida”. “Siempre pedía la opinión de todos y, cuando una propuesta le convencía, decía: 'Te la compro'. Era su muletilla. Nunca pretendía imponer su visión ni actuar como si tuviera la verdad absoluta; buscaba encontrar, entre todos, la mejor solución posible”, añade Craioveanu.Nueve años después de compartir aquella experiencia en Las Rozas, maestro y alumno volverán a verse las caras. Esta vez, en el escenario más grande posible y después de fundirse en un gran abrazo que ejemplificó su gran amistad 48 horas antes de una final del Mundial.
Scaloni, el inquieto alumno de Luis de la Fuente que siempre se sentaba en la primera fila
Los exjugadores Gica Craioveanu y Riki, quienes también realizaron el curso de entrenador que organizó la Real Federación Española de Fútbol, relatan la experiencia que compartieron con los actuales seleccionadores de Argentina y España










