OPINIÓNConsejos de cabeceraOpiniónExplica ideas y extrae conclusiones basadas en la interpretación de hechos y datos.El verdadero colapso hospitalario no ocurrió en las paredes, sino en los servicios esenciales que se vinieron abajo, escribe Fernando Cabanillas19 de julio de 2026 - 12:30 AMLas opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados.Un hospital puede estar en pie y, aun así, quedar completamente inútil. Por eso, un plan de contingencia debe incluir inspecciones periódicas del anclaje de equipos, refuerzo de sistemas de gases médicos, protección de laboratorios y farmacias, afirma Fernando Cabanillas. (Jose R. Madera)Cuando la tierra tiembla y los hospitales quedan expuestos, la medicina enfrenta su prueba más dura. En mi columna anterior narré lo que ocurrió durante los terremotos en los hospitales de Venezuela y Puerto Rico (2026 y 2020, respectivamente): edificios que resistieron, pero sistemas que colapsaron. Guías de OpiniónLas columnas deben enviarse a Gerardo Cordero: gerardo.cordero@gfrmedia.com. Las columnas tienen que ser de 300, 400 o 500 palabras. Al enviarnos su columna, el escritor concede a GFR Media una licencia exclusiva, perpetua, irrevocable, sublicenciable, mundial y libre de regalías para reproducir, copiar, distribuir, publicar, exhibir, preparar obras derivadas, traducir, sindicar, incluir en compilaciones u obras colectivas, y de cualquier otro modo de forma general utilizar su columna (en todo o en parte), sin reserva ni limitación alguna, en cualquier medio (incluyendo pero sin limitarse, a las versiones impresas o digitales o en los sitios web o aplicaciones móvil del periódico El Nuevo Día), forma, tecnología o método conocido en el presente o que sea conocido, desarrollado o descubierto en el futuro. El autor acepta que GFR Media, LLC, podría cobrar a los suscriptores las versiones digitales, sitios web o aplicaciones móviles de GFR Media por el acceso a la columna. Popular en la Comunidad
Opinión | Sí… se puede: un hospital a prueba de terremoto
El verdadero colapso hospitalario no ocurrió en las paredes, sino en los servicios esenciales que se vinieron abajo, escribe Fernando Cabanillas







