Por estas horas, el gobierno de Javier Milei se enfrenta a una realidad compleja: debe edificar un operativo de seguridad adecuado para que la Selección Argentina retorne al país tras su experiencia en el Mundial de Estados Unidos. Pero no puede cometer los errores de la gestión de Alberto Fernández, que derivaron en un regreso del plantel albiceleste campeón de la copa inmerso en un caos y sin planificación. En Casa Rosada, cuando se indaga sobre este tema, todo es hermetismo y cautela al extremo. Sucede por un simple motivo: en el oficialismo hay miedo de sobra de que el plantel finalista no tenga un recibimiento acorde. Y que se termine de armar para este lunes una postal similar a la del 19 de diciembre de 2022. Una referencia a la jornada pos final del mundo cuando el por entonces jefe de Estado no logró acordar con el titular de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Tapia, cómo iban a ser recibidos los campeones del mundo. Por lo pronto, en el Gobierno ya intuyen que existirá en las calles una cantidad inusitada de personas, tal como sucedió hace cuatro años. Incluso, vieron pruebas de sobra este sábado en el banderazo que armaron miles de hinchas argentinos este sábado, en Times Square, Nueva York, en la previa de la final entre Argentina y España. Fue una convocatoria que superó las estimaciones iniciales y obligó a la policía neoyorquina a reforzar el operativo de control en la zona.
La Casa Rosada entre un operativo secreto y el temor de repetir el caos de 2022
El Gobierno mantiene hermetismo sobre el recibimiento del plantel argentino tras la final del Mundial de Estados Unidos. En Balcarce 50 temen una movilización masiva en las calles y ya tomaron medidas preventivas. El impacto por la bandera de Malvinas en el partido frente a Inglaterra también impactó en la interna libertaria y tuvo una inflexión con los gestos de la Casa Blanca para desautorizar al Reino Unido. En el medio quedó la ministra Monteoliva. Detrás de la euforia, late la preocupación por la escena que arranca este lunes, con la llegada de los jugadores.











