Las villas marineras tienen algo que las hace diferentes. Conservan el ambiente de los pueblos que crecieron mirando al mar, mantienen vivas muchas de sus tradiciones y siguen encontrando en el puerto el corazón de la vida cotidiana. Recorrerlas es una forma de descubrir otra manera de entender la costa y, además, son una buena escapatoria cuando aprieta el calor.
La costa cantábrica reúne algunos de los pueblos más atractivos de España para una escapada estival. Son lugares donde el mar marca el ritmo de la vida, las temperaturas suelen ser más suaves incluso en pleno agosto y siempre hay un paseo con vistas, un mirador, un puerto lleno de pequeñas embarcaciones o una terraza donde disfrutar de la gastronomía local. Todo ello acompañado por un paisaje de acantilados, playas y montañas que cambia constantemente a lo largo del recorrido.
En esta ruta proponemos nueve paradas repartidas entre Asturias, Cantabria y Euskadi. Desde el anfiteatro de casas de colores de Cudillero hasta el casco histórico de Hondarribia, pasando por pueblos tan conocidos como Comillas, Ribadesella, San Vicente de la Barquera o Lekeitio. Nueve destinos marineros con personalidad propia que invitan a descubrir el Cantábrico con calma, siempre cerca del mar y con la buena mesa como compañera de viaje.









