Con el permiso de Sudáfrica 2010, este domingo 19 de julio está llamado a ser el día más importante del deporte español. Y es que no todos los días nuestra selección española disputa final de un Mundial de fútbol, el deporte rey por excelencia en buena parte del planeta. Esta vez será en Estados Unidos, en la ciudad de Nueva York, precisamente en la tierra donde el soccer no está ni entre los grandes acontecimientos y donde su presidente, Donald Trump, se convertirá en uno de los grandes protagonistas al ser el encargado de entregar el trofeo, ya sea al capitán español, Rodrigo Hernández, o al argentino, Lionel Messi.Pero, más allá del fútbol, la posibilidad de que la selección española vuelva a proclamarse campeona del mundo tendría una repercusión a nivel económico. El economista Marco Mello en su estudio de 2024 'Un impulso para el PIB: El efecto de ganar la Copa Mundial de la FIFA', publicado en la revista Oxford Bulletin of Economics and Statistics, estima que la victoria de España en el mundial impulsaría el PIB cerca de un 0,5%, lo que equivaldría a unos 8.000 millones de euros, gracias en gran medida a el crecimiento de las exportaciones. No obstante, el director de Freedom24, Pedro Santa Cruz, puntualiza que, al tratarse de un efecto coyuntural y que solo se mantendrá durante los dos trimestres posteriores al triunfo, el impacto neto final podría diluirse hasta los 4.000 millones.